•   NUEVA YORK  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente Barack Obama bregó hoy en Nueva York por una profunda reforma financiera, subrayando que Estados Unidos arriesga una nueva crisis si no es aprobada y exhortó a Wall Street a apoyarla.

"Es esencial que aprendamos las lecciones de esta crisis, para no condenarnos a repetirla", declaró Obama en un discurso pronunciado en Cooper Union, una universidad privada del sur de Manhattan, cerca de Wall Street, el barrio de la Bolsa y de los grandes bancos. "No nos equivoquemos, es exactamente lo que va a suceder si dejamos pasar esta ocasión" de volver a cero el sistema regulatorio de bancos y otras instituciones financieras, proyecto a consideración del Senado, subrayó el presidente.

Obama aseguró que sus reformas financieras pondrán fin a los rescates con dinero de los contribuyentes. "Un voto por la reforma es un voto para poner fin a los planes de rescate financiados por los contribuyentes. Es la verdad. Punto final", recalcó.

Bancos en riesgo serán "desmantelados"
Más temprano en la jornada, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, había prometido que el gobierno ya no salvará a los bancos que hayan tomado demasiados riesgos con el dinero de los contribuyentes, y que éstos serán "desmantelados". "En el futuro, si ellos siembran nuevamente el desorden y se encuentran una vez más al borde del precipicio, queremos estar bien seguros de poder cerrarlos, de desmantelarlos con toda seguridad, sin que el contribuyente tenga una vez más que salvarlos", señaló Geithner en el Congreso.

En su intervención, Obama tranquilizó a los inversores, asegurando que el cree en el capitalismo y en el "poder del mercado". "Creo en un sector financiero fuerte que ayude a la gente a formar un capital, a obtener préstamos e invertir sus ahorros", afirmó. "Pero un mercado libre nunca implicó un permiso para tomar todo lo que uno pueda tomar".

"Algunos en Wall Street olvidaron que detrás de cada dólar en la bolsa o invertido, hay una familia que intenta comprar una casa, pagar sus estudios, abrir un comercio o ahorrar para un retiro", enumera el presidente. "Lo que pasa aquí tiene consecuencias reales en todo nuestro país", recuerda Obama, en alusión a la crisis financiera de 2008, que nacida de los excesos de los negocios financieros en el sector inmobiliario, estuvo a punto de arrastrar al sistema financiero mundial antes de propagarse a la economía real.

Unidad antes que combate
Estados Unidos apenas comienza a remontar la pendiente de la crisis, con un desempleo oficial aún peligrosamente cerca de la barrera del 10%. Pero Obama expresó además estar convencido de que es del interés de Wall Street cooperar con él y el Congreso para regular más al sector. "Estoy hoy aquí porque quiero exhortarlos a unirnos, antes que a combatirnos", indica el presidente al dirigirse directamente a los líderes de las grandes instituciones financieras.

John Boehner, el líder de los republicanos en la Cámara Baja, que ya rechazó una legislación similar en diciembre, reiteró hoy sus ataques contra la reforma. "Obama critica mucho a Wall Street pero su nueva iniciativa quitará puestos de trabajo y dará al país grandes empresas permanentemente necesitadas de fondos, supervisadas por burócratas federales que no fueron elegidos por nadie", afirmó.

Una versión de la reforma ya fue aprobada en la Cámara de Representantes y otra, presentada por el demócrata Chris Dodd, en comisión en el Senado. Pero esta última debe ser adoptada por el pleno del Senado, para lo cual es necesario convencer a algunos republicanos, que cuentan con minoría de bloqueo en la rama alta del Congreso.

Se prevé que el primer voto sobre el inicio o no de los debates ocurrirá el lunes en el Senado, indicó hoy el jefe de la mayoría, Harry Reid.