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  • AFP

Los conservadores liderados por David Cameron encabezaron las elecciones británicas más inciertas en décadas, pero sin lograr la mayoría absoluta de escaños que les permitiría regresar al poder tras 13 años de laborismo, según un sondeo a boca urna.

Los 'Tories' lograrían 305 diputados, 21 menos que la mayoría absoluta de 326 de los 650 escaños del parlamento, según una actualización de esta encuesta difundida por las televisiones británicas BBC, Sky e ITV. Los laboristas del primer ministro Gordon Brown obtendrían 255 y los liberal demócratas de Nick Clegg, sólo 61, dos menos que en la legislatura saliente, pese a haber sido los grandes animadores de esta reñida campaña, siempre según la misma fuente.

Si se confirman, estas cifras resultarían en un "hung parliament", o parlamento sin mayoría absoluta, una situación que no se ha vuelto a producir en este país desde 1974 y que asustaba a los grandes partidos y a los mercados. A falta de constitución escrita, las convenciones dicen que el primer ministro saliente, o sea Gordon Brown, tiene la opción de dimitir o de seguir en el poder para tratar de formar en prioridad una convención para gobernar.

Laboristas y liberales demócratas con más votos
Si los laboristas sumaran sus escaños a los de los liberal demócratas, grandes derrotados de estas elecciones de los que han sido indudablemente los animadores, tendrían más diputados que los conservadores (316).

Un miembro del gabinete de oposición, George Osborne, estimó en la BBC que los laboristas tenían que ser "realistas". "Han sido rechazados por los británicos... Creo que está bastante claro que no pueden continuar en el gobierno", dijo el que seguramente ocuparía la cartera de Finanzas en un eventual gobierno Cameron.

Sin embargo, varios ministros laboristas se refirieron desde esta noche a la posibilidad de una coalición "Lib Lab". "No veo ningún problema en principio en tratar de dar a este país un gobierno fuerte y estable", comentó en la misma cadena el titular de Comercio Peter Mandelson. "No es el partido con el mayor número de escaños el que tiene prioridad (para formar gobierno), es el gobierno saliente", agregó.

El propio Clegg, que podría tener la llave del gobierno, aludió a esa posibilidad antes de los comicios, aunque sugirió que no sería con Brown, que no ha ganado todavía ninguna elección. Aunque habrá que esperar a los resultados oficiales, el proceso de negociación podría ser largo y complicado, y podría tener consecuencias en la economía de este país que se recupera a duras penas de la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial.

La libra esterlina perdió esta noche más de un céntimo contra el dólar, de 1,486 dólares por unidad a 1,474 cuando se publicó el sondeo a pie de urna, y retrocedió también ante la divisa europea, de 1,174 a 1,168 euros.

Esperan superar 61% de participación
Más de 45 millones de británicos estaban convocados a los 50.000 colegios electorales diseminados por todo el país para participar en las elecciones más reñidas en décadas. Aunque no se han difundido datos de participación, ésta debería superar el 61% que se registró en 2005, después de que varios presidentes de mesas señalaran una gran afluencia de votantes.

Cameron, de 43 años, a quien hasta hace unos meses todo el mundo veía ya en el 10 de Downing Street, perdió terreno en los dos últimos meses frente al Brown, que esperaba legitimar en las urnas el cargo que heredó de Tony Blair en 2007.

Cameron madruga para votar
Los tres líderes votaron durante la mañana en sus circunscripciones, acompañados de sus esposas. Cameron fue el más madrugador, aunque tuvo que retrasar su llegada después de que dos jóvenes se encaramaran al techo de su colegio electoral. Le siguieron Brown y Clegg, cuya esposa, Miriam González, no pudo votar en las generales por tener sólo la nacionalidad española.

Cameron, de 43 años, a quien hasta el año pasado todo el mundo veía ya en el 10 de Downing Street, perdió terreno en los tres últimos meses frente a Brown, que con una campaña centrada en su capacidad para sacar al país de la crisis esperaba legitimar en las urnas el cargo que heredó de Tony Blair en 2007.

Clegg, que irrumpió con fuerza en la campaña al arrasar en los primeros debates televisivos, se inmiscuyó posteriormente en la lucha, aunque su burbuja parece haberse pinchado hoy en las urnas. Al liberal demócrata, que rozó unos niveles de popularidad inéditos desde Winston Churchill en 1945, le quedará el consuelo de haber ganado las dos "elecciones virtuales" que se llevaron a cabo en la red social Facebook.

El único incidente notable de la jornada electoral lo protagonizó el candidato en pos del primer escaño de la historia del euroescéptico Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, que sufrió lesiones en la cara y en las costillas cuando la avioneta en que viajaba se estrelló al despegar de un aeropuerto al norte de Londres.