•   VENICE  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Una enorme cúpula fue sumergida hoy para tratar de contener la fuga de petróleo de una plataforma hundida en el Golfo de México, mientras la empresa británica BP, dueña de la instalación, buscaba mantener la mancha lejos de la costa estadounidense. En una operación sin precedentes, la cámara de cerca de 100 toneladas fue sumergida lentamente a 1.500 metros de profundidad.

"La cúpula está actualmente a unos 60 metros del fondo y será puesta sobre la fuga", informó Doug Suttles, portavoz de BP en una conferencia de prensa. Una vez se logré esto los técnicos esperan empezar a bombear el crudo hacia un buque en los próximos dos días. "Esta es una estructura muy grande y debe ser colocada de manera muy precisa con la grúa que está ubicada a 1.500 metros de la fuga", agregó. "Esto debería estar terminado" hoy, expresó Suttles.

La operación es vista como una de las últimas esperanzas para evitar el que sería el mayor desastre medioambiental en Estados Unidos desde el derrame del buque "Exxon Valdez" en 1989 en Alaska. La estructura de concreto -una cámara rectangular blanca con techo en forma de domo de cinco pisos de alto- descendía a unos 150 metros por hora, manifestó el portavoz de BP John Curry.

No sonaron alarmas para advertir explosión
La cúpula de 12 metros de alto tendrá que ser instalada cuidadosamente por submarinos a control remoto, a fin de que cubra el petróleo que brota de la plataforma Deepwater Horizon (operada por BP), que explotó el 20 de abril y dejó a 11 trabajadores muertos. Los sobrevivientes informaron hoy al canal ABC que nunca sonaron las alarmas diseñadas para advertir de una inminente explosión, mientras expertos de la industria petrolera reconocieron que fallaron los equipos de seguridad. "Fue un caos", señaló el sobreviviente Dwayne Martinez a ABC. "Nada salió como estaba planeado, como se suponía que sería".

Mientras tanto, se teme que la flora y la fauna ya hayan sido afectadas en una región con tortugas, arrecifes de coral y el 40% de los pantanos estadounidenses, esenciales para el desove de peces, camarones y cangrejos e importante parada para las aves migratorias. El derrame de petróleo en el Golfo de México tendrá un impacto ecológico "significativo", independientemente de que pueda contenerse, afirmó Bob Perciasepe, alto funcionario de la Agencia de Protección del Medio Ambiente estadounidense (EPA).

Cerca de 800.000 litros de crudo son arrojados diariamente al mar y amenazan el frágil ecosistema de los pantanos y la costa sur de Estados Unidos. Según las estimaciones, casi 11 millones de litros de crudo se han vertido al mar desde que la plataforma se hundió el 22 de abril, dos días después de la explosión inicial.

Cierran reserva de fauna Breton
Hoy fue cerrada la reserva de fauna Breton en las islas frente a Luisiana, para ayudar a los equipos de emergencia a limpiar el petróleo llevado por las corrientes a las costas del parque, donde se han visto trazas de crudo desde el miércoles. "El cierre de la reserva es importante para mantener a salvo el público, minimizar las alteraciones en la nidificación de aves marinas y permitir al personal conducir las operaciones de limpieza y rescate", indicaron funcionarios en un comunicado.

La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, de regreso de una gira por la zona, mencionó que, con cúpula o sin cúpula, el gobierno continuaría preparándose para lo peor. Hasta ahora, los equipos de emergencia han recuperado unos 30.000 barriles de agua mezclada con petróleo, indicó BP.

Las operaciones para retirar el petróleo de la superficie del agua comenzaron apenas el mar estuvo calmo, y se han desplegado unos 200 km de barreras para evitar que llegue a las costas. Por su parte, la Casa Blanca advirtió al sector petrolero que el derrame no debe ser usado para justificar una eventual alza de los precios del crudo.