•   RAMALA, Cisjordania  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) aprobó hoy la apertura de negociaciones indirectas de paz con los israelíes, con la mediación de Estados Unidos, para reactivar un proceso en punto muerto y sobre el que persisten profundas divergencias.

Poco después de este aval, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, recibió en Ramala, Cisjordania, al emisario estadounidense George Mitchell, quien mañana anunciará "la fecha de inicio de las negociaciones" tras un último encuentro con Abas, según el principal negociador palestino, Saeb Erakat.

En un comunicado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se felicitó por la "reanudación de las conversaciones de paz", y añadió que "la posición de Israel ha sido y es que esas conversaciones deben realizarse sin condiciones previas, para llegar rápidamente a unas negociaciones directas".

En una reunión en Ramala, el comité ejecutivo de la OLP decidió "aprobar la participación en conversaciones indirectas", según declaró un consejero de Mahmud Abas, Yaser Abed Rabbo. Antes de dar luz verde a las negociaciones, la dirigencia palestina dmanifestó haber recibido "garantías" de Washington sobre la colonización judía en los territorios ocupados, de la que exige la congelación total. "Estados Unidos adoptará una posición política firme frente a toda provocación que pueda tener un impacto en el proceso de paz y las negociaciones", añadió el consejero Yaser Abed Rabbo.

Mitchell volverá a Ramala mañana a las 11H00 locales (08H00 GMT) para una última entrevista con Abas, antes de regresar a Estados Unidos, precisó Erakat después de que ambos responsables se entrevistaran por segunda vez en 24 horas.

Mitchell se encuentra en la región desde principios de la semana para preparar el inicio "formal" de las negociaciones indirectas entre israelíes y palestinos, que contarán con la mediación de Washington y que están bloqueadas desde diciembre de 2008. Pero este proceso, incluso antes de comenzar, provoca gran escepticismo, e incluso hostilidad, tanto entre los palestinos como entre los israelíes.

Persisten divergencias
Persisten divergencias fundamentales sobre cuestiones clave: el trazado de las fronteras del futuro Estado palestino, el estatuto de Jerusalén, el futuro de las colonias judías de Cisjordania y el derecho al retorno de los refugiados palestinos. El movimiento islamista Hamas, que controla la franja de Gaza y no forma parte de la OLP, denunció la aprobación de los contactos con "el ocupante israelí".

"Al tomar esta decisión, la OLP ha perdido toda su legitimidad ante el pueblo palestino", afirmó un portavoz de Hamas, Fawzi Barhum, quien acusó a la Autoridad Palestina de Abas de haber "recibido dinero de Estados Unidos". Un portavoz del Likud, el partido del primer ministro derechista Benjamin Netanyahu, el diputado Ofir Akunis, pronosticó que los palestinos "se van a hacer los remolones en estas negociaciones".