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Los electores hispanos serán cruciales en el próximo "supermartes" para la demócrata Hillary Clinton y para el republicano John McCain, que podrían ganar varios de los estados si mantienen su amplia ventaja sobre sus rivales en la minoría más importante del país, explicaron analistas a la AFP.

"El voto latino va a ser muy importante en el 'supermartes', porque tenemos presencia en muchos de los estados que van a votar", afirmó Cecilia Muñoz, Vicepresidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), la mayor organización hispana de Estados Unidos.

Entre los 22 estados que celebrarán sus primarias el martes, cuando tanto los demócratas como los republicanos podrían designar a sus candidatos respectivos a la Casa Blanca, tres cuentan con una población hispana que ronda el 30% (California, Arizona y Nuevo México), y otros tres de más de 12% (Colorado, Illinois y Nueva Jersey).

Para Daniel Restrepo, del Center for American Progress, los latinos van a tener un papel decisivo en los estados del suroeste. "Estamos en un proceso muy reñido, con diferencias muy estrechas", un contexto que da mayor protagonismo a los hispanos, cuyo voto puede determinar al vencedor, recordó.

Voto hispano daría clara ventaja
En estas condiciones, el creciente voto hispano puede convertirse en una ventaja para la senadora demócrata Hillary Clinton, y para su colega republicano John McCain, que cuentan hasta ahora con una clara ventaja entre los hispanos, una comunidad pujante de 45 millones de personas.

La ex primera dama derrotó a su rival Barack Obama en los caucus de Nevada el 19 de enero, logrando el apoyo de dos tercios de los hispanos, mientras McCain ganó por estrecho margen contra Mitt Romney el martes en Florida, con un fuerte apoyo de los votantes latinos.

“Aunque Obama y Romney tengan un tesoro de guerra enorme con millones de dólares, cuando se trata del voto hispano se encuentran frente a dos de las personalidades más populares en la comunidad latina”, subrayó Adam Segal, director del Proyecto de Votantes Hispanos de la Universidad Johns Hopkins.

A la ex primera dama “la conocemos mucho más porque tiene tanta experiencia en la comunidad”, afirmó Muñoz. Por su parte, Obama consiguió el “apoyo de 75% de los electores hispanos” cuando ganó la elección al Senado en su estado de Illinois, aunque todavía no logró ampliar esa popularidad al resto del país.

Obama en carrera contra reloj
Obama “está definitivamente en una carrera contra reloj”, afirmó Segal, en alusión a los esfuerzos de estos días de Obama por ganar terreno en la comunidad hispana mediante anuncios y el apoyo de personalidades destacadas como Xavier Becerra, el adjunto de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

En cuanto a los republicanos, McCain se hizo conocer entre los latinos por su apoyo a los dos proyectos de reforma migratoria que abrían el camino a la regularización de millones de indocumentados. Sendos intentos fracasaron en el Congreso por la oposición del sector más radical del Partido Republicano.

“Estamos enojados por el tono del debate sobre los inmigrantes, y esto va a tener influencia sobre el número de latinos que va a votar”, aseguró Muñoz, en alusión a la utilización por los precandidatos republicanos --Mitt Romney y Mike Huckabee-- del tema de la lucha contra los indocumentados durante la campaña.

“El lenguaje no ha sido solamente insultante para los inmigrantes, sino también para nosotros”, los estadounidenses de origen hispano, añadió la responsable del NCLR.

En 2004, el presidente George W. Bush logró en las presidenciales un apoyo récord de los hispanos de más del 40%, aunque los republicanos perdieron el terreno ganado en las legislativas, en parte por la guerra en Irak y el discurso contra la inmigración ilegal.