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  • AFP

Corea del Norte anunció que rompía todas las relaciones con Corea del Sur y cortaba las comunicaciones entre ambos países, para protestar contra las acusaciones de Seúl de que Pyongyang disparó un torpedo contra una corbeta surcoreana, dejando 46 muertos. Los norcoreanos anunciaron además que expulsarán a todo el personal surcoreano que trabaja en el complejo industrial de Kaesong, ubicado al norte de la línea que separa a ambos país, aunque financiado por Seúl, añadió la misma fuente. Todos los buques y los aviones sudcoreanos tendrán prohibido el acceso a las aguas territoriales y al espacio aéreo norcoreano, añadió la agencia, recibida en Seúl.

El viernes pasado, una comisión investigadora internacional concluyó que la corbeta "Cheonan", hundida el 26 de marzo pasado frente a la isla de Baengnyeong con un saldo de 46 muertos, había sido víctima de un torpedo disparado por un submarino norcoreano. Corea del Norte, por su lado, acusó a Seúl de haber "fabricado" pruebas y afirmó que los dos países estaban "cerca de la guerra".

Corea del Norte volvió a amenazar con acciones militares a Corea del Sur, mientras China y Estados Unidos acordaron trabajar con la comunidad internacional para encontrar una solución a la crisis y Rusia advirtió contra una "escalada" en la península coreana.

Hoy, el ejército norcoreano acusó a la marina surcoreana de haber penetrado en sus aguas territoriales, amenazando de nuevo al Sur de una réplica militar, según la agencia oficial KCNA. En diez días, decenas de navíos surcoreanos cruzaron la frontera, "una provocación deliberada que apunta a provocar otro conflicto militar en el Mar Amarillo y así llevar a una fase de guerra", indicó KCNA.

Si estas intrusiones continúan, Corea del Norte "pondrá en acción medidas militares para defender sus aguas territoriales y el Sur será considerado responsable de las consecuencias". Un portavoz del ministerio surcoreano de Defensa desmintió toda intrusión de navíos surcoreanos en territorio norcoreano.

En Pekín, la crisis coreana fue uno de los principales temas de conversación del Diálogo Estratégico y Económico sino-estadounidense que concluyó este martes. China aseguró estar "dispuesta a trabajar con Estados Unidos y las otras partes", declaró el viceministro chino de Relaciones Exteriores, Cui Tiankai. Pero no precisó hasta dónde China, que no quiso condenar a Corea del Norte, estaba dispuesta a colaborar. "Ambas partes creen que asegurar la paz en el este asiático y en la península de Corea es crucial", señaló el asesor estatal chino Dai Bingguo en un encuentro con la prensa.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que mañana estará en Seúl, indicó que Washington "trabajaría con la comunidad internacional y nuestros colegas chinos para elaborar una respuesta eficaz y apropiada". Por su parte, el presidente ruso, Dmitri Medvedev, llamó a evitar cualquier "escalada", durante una conversación telefónica con su homólogo surcoreano, Lee Myung-bak.

China parece comprender gravedad del asunto
Corea del Sur intentó obtener el apoyo de China para imponer sanciones en la ONU contra Corea del Norte. "China parece comprender la gravedad de la situación", declaró un funcionario surcoreano, al cabo de discusiones entre Wu Dawei, emisario chino, y el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Yu Myung-Hwan.

El jueves pasado, el líder norcoreano Kim Jong-Il puso al ejército en estado de alerta, según un grupo de tránsfugas norcoreanos en Corea del Sur. Los servicios secretos surcoreanos indicaron estar verificar la información.

El lunes, Corea del Sur prometió "hacer pagar" a Pyongyang el precio del hundimiento de la corbeta "Cheonan", pidiendo nuevas sanciones a la ONU y suspendiendo los intercambios comerciales con su vecino.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, afirmó que el organismo estaba esperando la reacción de Corea del Sur antes de tomar una decisión contra Corea del Norte tras el hundimiento de la corbeta. Estas medidas, que pesarán mucho sobre la empobrecida economía de Corea del Norte, representarán centenares de millones de dólares de pérdidas. El país tuvo un excedente comercial de 333 millones de dólares con el Sur, según un instituto de investigación surcoreano.