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  • EFE

El Congreso de Costa Rica aprobó hoy en el primero de dos debates necesarios un aumento salarial del 60 por ciento para los diputados en medio de una polémica por el modo en que éste será financiado y ante el repudio de los sectores sociales.

Con 55 de 57 diputados presentes, 35 legisladores -la mayoría oficialistas- votaron a favor, mientras que 20 lo hicieron en contra, tras casi seis horas de discusión y con una protesta de estudiantes, grupos sociales y sindicalistas afuera del Congreso. Los diputados que impulsan el proyecto no pronunciaron palabra en el plenario durante la sesión de hoy para agilizar el trámite de votación, que se llevó a cabo mediante una "vía rápida" que eximió al proyecto de pasar por una comisión y que redujo los tiempos de discusión y las mociones.

Con el aumento salarial, cada diputado tendrá un salario bruto de casi 7.500 dólares mensuales, frente a los 4.600 dólares que ganan actualmente. El proyecto también da la posibilidad a los diputados a renunciar al incremento salarial en caso de que no deseen recibirlo.

El segundo debate de este asunto está programado para mañana, pero diputados opositores anunciaron que enviarán el proyecto a estudio de la Sala Constitucional, pues afirman que riñe con la Carta Magna del país al legislar en beneficio propio.

Solicitan veto de Chinchilla
El jefe de fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC), Juan Carlos Mendoza, y el del Frente Amplio, José María Villalta, pidieron en el plenario a la presidenta del país, Laura Chinchilla, que vete la ley. Chinchilla afirmó días atrás a la prensa local que vetará la ley si los diputados no le presentan claramente la forma en que financiarán el aumento sin incrementar el presupuesto del Congreso.

Para ello, varios diputados del oficial Partido Liberación Nacional (PLN) afirmaron que se recortarán los gastos "superfluos" del Congreso, cosa que puso en duda el diputado de esa fracción y ex ministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga, quien votó en contra del aumento y aseguró que de aprobarse definitivamente supondrá un fuerte recargo para las arcas del Estado.

El polémico aumento de salario del 60 por ciento para los 57 diputados costarricenses ocupa las primeras discusiones del nuevo Congreso, cuyos diputados ni siquiera han recibido su primer estipendio. En las afueras del Congreso un numeroso grupo de manifestantes, con sindicalistas, estudiantes y representantes de otros grupos sociales, protestó pacíficamente en contra el aumento salarial y calificó a los diputados como "muertos de hambre" y "ladrones".