•  |
  •  |
  • END

MINNEAPOLIS / AFP

Los exhaustos aspirantes a la Casa Blanca desarrollaron ayer lunes un último día de frenética campaña antes del “súper martes” en más de una veintena de estados, la mayor votación de primarias para escoger a los candidatos de cada partido en la historia de Estados Unidos.

La senadora Hillary Clinton batalla por derrotar a su rival demócrata, el senador Barack Obama, en esta votación a nivel nacional sin precedentes, mientras el senador John McCain parece encaminarse a paso firme a obtener la candidatura republicana.

La ex primera dama debió secarse las lágrimas ayer lunes al presentarse en público en Yale, la universidad donde comenzó su trayectoria política cuando era estudiante de derecho en los años setenta.

“Cuando se vayan las cámaras y se apaguen las luces, voy a hacer el mismo trabajo que hacía cuando usaba pantalones de campana”, dijo Clinton, en referencia a sus años universitarios.

Obama había dicho el domingo que él, y no la senadora por Nueva York, era capaz de derrotar a los republicanos en las elecciones de noviembre.

“No sé si hay alguna duda de que los republicanos la consideran una figura polarizadora”, dijo a la cadena CBS.

Los estados del “súper martes” aportan más de la mitad de los delegados a las convenciones partidarias de agosto y septiembre, que formalmente eligen a los candidatos. Habrá 22 primarias demócratas y 21 del lado republicano, con 19 estados con votaciones de ambos partidos.

Mientras el republicano McCain podría alcanzar una ventaja decisiva, el sistema del Partido Demócrata de escoger de manera proporcional a sus delegados, implicaría que la tensa lucha entre Clinton y Obama puede continuar al menos hasta marzo.

McCain, al borde de un gran regreso político luego de que su campaña casi se derrumba por falta de fondos el año pasado, confía en sellar su victoria contra el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.

A la cabeza en las encuestas a nivel nacional y en la mayoría de los 21 estados que votarán por candidatos republicanos, McCain corre, sin embargo, parejo con su rival en California.

Un sondeo de la firma Rasmussen sitúa a ambos candidatos en una dura pelea en California con 38% de las intenciones de voto, mientras que a nivel nacional McCain tiene una leve ventaja de 33% contra 30% de Romney.

“Soy mesuradamente optimista”, dijo McCain a la prensa durante un mitin en el Estado de Massachusetts --donde Romney fue gobernador--, y advirtió que las encuestas no siempre son confiables.

“Pensamos que podemos ganar, pero por eso estamos haciendo una fuerte campaña hasta que las encuestas literalmente cierren”, agregó.

Tanto Clinton como Obama hacían campaña este lunes en los estados de Connecticut y Massachusetts (noreste), donde la contienda es muy cerrada.

En una inusual pausa en una campaña frenética, los candidatos se unieron a millones de estadounidenses el domingo en la noche y se tomaron algunas horas para ver el partido del ‘Super Bowl’ (final del campeonato) de football americano, entre los New York Giants y los New England Patriots.

Clinton estaba radiante cuando el equipo del Estado que representa como senadora ganó el partido 17-14.

La ex primera dama aventaja a Obama por 45 a 44% en una encuesta nacional de USA Today/Gallup, mientras que un sondeo de CNN/Opinion Research muestra a Clinton con una ventaja de 49 a 46%. Otro sondeo de CBS/New York Times tiene a los dos candidatos empatados en 41%.

Si McCain obtiene la candidatura, las elecciones presidenciales del 4 de noviembre serán entre dos senadores.

Solo dos candidatos han llegado hasta ahora del Senado a la Casa Blanca: el republicano Warren Harding (1921-1923) y el demócrata John F. Kennedy (1961-1963).