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  • EFE

California celebrará hoy las elecciones primarias de la que saldrán los nombres de los candidatos a suceder a Arnold Schwarzenegger como gobernador, unos comicios marcados por una multimillonaria campaña en plena época de crisis. Mientras que los demócratas tienen su opción muy definida, el veterano Jerry Brown, quien ya fue Gobernador del estado, los republicanos han vivido los últimos meses en medio de la intensa y costosa disputa política de sus aspirantes a gobernador.

Los ex ejecutivos de empresas del tecnológico Silicon Valley Meg Whitman y Steve Poizner han invertido más de 100 millones de dólares en hacer llegar su mensaje a los votantes de su partido. Una cantidad especialmente llamativa para unas primarias y en un estado como California, que ha sido duramente afectado por la crisis económica, cuyo índice de desempleo está por encima del 12 por ciento y con unas arruinadas arcas públicas.

Brown, de 72 años y gobernador de California después de Ronald Reagan (1975-1983), llegará a las urnas sin rivales reseñables en el bando liberal lo que restó relevancia mediática a su campaña, eclipsada por la lucha entre Whitman y Poizner, que él criticó por ser "negativa" y excesivamente cara. Los dos contrincantes republicanos, ambos con grandes fortunas, se vaciaron los bolsillos. Whitman gastó más de 80 millones de dólares en su primera experiencia electoral (más de 30 en los últimos dos meses) después de gestionar empresas como Ebay, Hasbro o Disney, mientras que Poizner, quien actualmente es comisionado de seguros del estado de California, se dejó por el camino 25 millones de dólares.

En ambos casos, gran parte del dinero provino de los ahorros de los candidatos y sirvió para presentarse como la solución ante la maltrecha situación californiana y lanzarse acusaciones para pintar a su rival como demasiado liberal o permisivo con políticas migratorias o el aborto. Una encuesta de la Universidad del Sur de California (USC) junto con el diario Los Angeles Times publicada el domingo mostró que un 53 por ciento de los electores respaldó a Whitman, por un 29 por ciento que se decantó por Poizner, quien en mayo había logrado recortar la distancia a unos pocos puntos.

Es previsible que Whitman, que cuenta con los apoyos del ex candidato a la presidencia y senador John McCain, el ex vicepresidente de EE.UU. Dick Cheney o los ex secretarios de Estado Condoleezza Rice y George P. Shultz, se convierta desde hoy en la contendiente de Brown por el cargo de gobernador. Las estimaciones de voto actuales dan una ligera ventaja a Brown frente a cualquiera de los dos candidatos republicanos.

Las elecciones generales californianas tendrán lugar el próximo 2 de noviembre y de ellas saldrá el sustituto de Schwarzenegger, quien no puede ser reelegido tras cumplir dos legislaturas en el poder, el plazo máximo establecido por ley para estar al frente del Ejecutivo.