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  • AFP

El líder de la Iglesia Católica en Turquía, el obispo italiano Luigi Padovese, fue “degollado” por su chofer la semana pasada, en el marco de “un sacrificio ritual” de extremistas musulmanes, afirmó ayer martes el director de Asianews, agencia de noticias del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras.

Según Bernardo Cervellera, director de la agencia que se basa en informaciones de misioneros, en declaraciones al noticiero Sky TG24, el chofer Murat Altun, de 26 años, gritó desde el tejado tras decapitar cruelmente al religioso: “Maté al gran Satanás, Alá Akbar” (Dios es grande, en árabe).

Para AsiaNews, el cruel asesinato de monseñor Padovese, Presidente de la Conferencia Episcopal Turca, atribuido inicialmente a un enfermo mental, tuvo en realidad una motivación político-religiosa.

“Fue apuñalado dentro de su residencia, pero logró salir de su domicilio para pedir ayuda”, cuenta la agencia.

“Sólo cuando cayó a tierra fue decapitado”, precisa AsiaNews, tras obtener detalles del horrendo delito. Según la agencia, el chofer, tras cometer el crimen, subió al tejado para reivindicarlo.

Interrogado por la agencia de información religiosa I-media, el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, no quiso comentar las nuevas revelaciones.

“Quiero tener una visión más completa de la situación. No confirmo las noticias de AsiaNews, ella asume lo que dice, aunque no las niego, ya que no lo sé”, agregó.

Según la prensa turca, el asesino había recibido tratamiento psiquiátrico días antes en un hospital y tras el crimen confesó a la Policía que había tenido “una revelación divina”.

Las autoridades locales niegan que se trate de un acto político, pero tanto el abogado como la madre del asesino confirmaron que el chofer, quien trabajaba desde hace cuatro años para el obispo, sufría de problemas psicológicos.

En el avión, que el viernes pasado lo conducía a Chipre, el mismo papa Benedicto XVI negó que se tratara de un gesto político o religioso.

El pontífice destacó que si bien tenía “pocas informaciones” sobre el asesinato del jefe de los católicos turcos, “seguramente no se trata de un asesinato político o religioso, (sino) de una cuestión personal”, dijo.
Padovese, de 63 años, era vicario apostólico de Anatolia.
Los religiosos cristianos han sido atacados en varias oportunidades en Turquía, un país musulmán que aspira a entrar a la Unión Europea.

El 5 de febrero de 2006, un sacerdote católico, también italiano, Andrea Santoro, de 61 años, fue asesinado a balazos en la ciudad de Trabzon (noreste, sobre el Mar Negro).