•  |
  •  |
  • END

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó un nuevo y más duro régimen de sanciones contra Irán por su negativa a detener su programa nuclear, lo que fue acogido con sarcasmo por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que calificó la medida como un grupo de “moscas latosas”.

La resolución 1929, auspiciada por EU y con el apoyo de Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, fue aprobada por doce de los quince miembros del Consejo, con el voto en contra de Brasil y Turquía y la abstención del Líbano.

Precisamente, los cinco miembros permanentes del Consejo más Alemania integran el llamado Grupo “5+1”, que lleva el peso de la negociación con Teherán sobre su controvertido programa nuclear.

La resolución adoptada establece nuevas restricciones a las operaciones de los bancos iraníes, al tiempo que incrementa el escrutinio de las transacciones en el exterior de todas las entidades financieras del país.

Asimismo, endurece el embargo de armas a Irán y sanciona a 40 entidades del país, entre ellas varias vinculadas a la naviera estatal iraní, así como a la Guardia Revolucionaria. También refuerza el régimen de inspecciones a buques y aviones iraníes.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que las nuevas sanciones le envían a Teherán un mensaje “inequívoco” para que renuncie a sus actividades nucleares.

En declaraciones en la Sala Este de la Casa Blanca, Obama afirmó que las sanciones son las “más exhaustivas” impuestas hasta ahora contra el régimen iraní y cuentan con un “amplio apoyo internacional”, incluido el de Rusia y China.

Como moscas latosas

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, comparó las nuevas sanciones con unas “moscas latosas” y aseguró que Irán se mantendrá firme.

“Nos caen sanciones por todos los lados, pero éstas son para nosotros como unas moscas latosas”, dijo Ahmadineyad durante un encuentro con la comunidad iraní en Dushambé, la capital de Tayikistán, donde asistió a un foro sobre el uso racional del agua en Asia Central.

El embajador de Francia en la ONU, Gérard Araud, denunció que “Irán ha desarrollado un programa nuclear clandestino durante 18 años”, que incluye la fabricación de misiles capaces de llevar cabezas nucleares y una planta de enriquecimiento “oculta” cerca de la localidad de Qom, a 160 kilómetros de Teherán.

Por su parte, Brasil y Turquía, miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, afirmaron que las nuevas sanciones son innecesarias tras el acuerdo que alcanzaron en mayo con Irán para intercambiar combustible nuclear.

La reacción de Lula

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que las sanciones contra Irán han sido impuestas por “quienes creen en la fuerza” y no en el diálogo.

En declaraciones a la prensa, Lula criticó la decisión del Consejo, del que dijo “perdió una oportunidad histórica”, que también podría haber servido para “discutir el desarme de quienes sí tienen armas atómicas”.

El Gobierno turco manifestó su temor de que las sanciones a Irán puedan dañar los esfuerzos diplomáticos para buscar una salida dialogada a la crisis desatada por el polémico programa nuclear de la República Islámica.