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  • AFP

Colombia celebrará mañana la segunda vuelta de su elección presidencial, con la que relevará al popular mandatario saliente Alvaro Uribe, en una jornada en la que figura como gran favorito su delfín, el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos.

El Registrador (autoridad electoral), Carlos Ariel Sánchez, declaró hoy que se trasladaron unas 300 mesas de votación debido a amenazas de violencia en las provincias de Antioquia (noroeste), Arauca, Norte de Santander (noreste), Caquetá (sur), Nariño y Valle (suroeste). Las autoridades decomisaron 74 explosivos artesanales que, según creen, iban a ser utilizados por la guerrilla de las FARC para sabotear los comicios en Cali, capital de Valle, y otras localidades, señaló la portavoz de la jefatura militar en la región, la teniente Paola Rodríguez.

No obstante, el ministro del Interior, Fabio Valencia, aseguró que impera la tranquilidad en el país y que más de 350.000 efectivos de la fuerza pública vigilan el proceso electoral.

Prevén alta abstención
Santos y su rival, el independiente Antanas Mockus, dedicaron la jornada de hoy a alentar a los ciudadanos a votar el domingo, pues los analistas prevén una alta abstención.

Luego de dos periodos consecutivos de gobierno, desde 2002, Uribe se vio impedido por la Corte Constitucional de postularse nuevamente a la presidencia, lo que ha aglutinado a sus seguidores alrededor de Santos, candidato del Partido Social de la Unidad Nacional (La U, derecha). Uribe dejará el poder con un índice de aprobación de más del 70%, sobre todo por su política de "seguridad democrática", de combate frontal a las guerrillas de izquierda que desde hace más de 40 años mantienen un conflicto armado en este país.

Santos promete mantener legado de Uribe
Abogado de 57 años, el mandatario sigue cautivando a los colombianos, a los que ha pedido "mantener el rumbo" y cuidar las políticas de "seguridad democrática" y de promoción a la inversión extranjera. Y para ello se ofrece Santos, quien promete "mantener el legado de Uribe, el mejor presidente que ha tenido Colombia", según sus propias palabras.

Santos cuenta con una abultada ventaja, tras haber obtenido en la primera vuelta del pasado 30 de mayo 46,6% de los votos, frente a 21,5% de Mockus, del Partido Verde. Además, de cara a la segunda vuelta, Santos ha conseguido el apoyo del Partido Conservador y de Cambio Radical, de derecha, ambos parte de la coalición del gobierno de Uribe, y los sondeos le atribuyen un margen aún mayor, por encima del 60% de los votos frente a 28% para el candidato verde.

Mockus llega sin alianza partidista
En cambio Mockus, que antes de la primera vuelta vivió una ascendente carrera en las encuestas que finalmente no se verificó el día de la votación, llega sin ninguna alianza partidista. Mockus apostó a la movilización de los abstencionistas que representan cerca del 50% de los casi 30 millones de personas habilitadas para esta elección. "Súmate a este proyecto e invita a tus familiares y amigos a que se sumen también, convence con argumentos a los abstencionistas y a las personas que no votaron verde", dice Mockus en los mensajes a sus seguidores.

Pero para el politólogo Alfredo Rangel, de la Universidad Nacional, ese llamado a los abstencionistas "es iluso". "Si no logró movilizarlos para la primera vuelta, que parecía competida, menos lo conseguirá para la segunda, en la que se prevé que descienda todavía más la participación electoral", aseveró Rangel.

Mockus, matemático y filósofo que en dos ocasiones fue alcalde de Bogotá, basó su discurso de campaña en el rescate de los valores de la legalidad, la transparencia y el respeto a la vida, en este país en el que persisten la guerrilla, el narcotráfico y las bandas criminales.

Los comicios, para los que se instalarán 71.777 mesas en el país y 948 en el exterior, serán supervisados por la colombiana Misión de Observación Electoral y por la Organización de Estados Americanos (OEA).