•   JERUSALÉN /AFP  |
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Israel, presionada a nivel internacional para que aligere el cerco a Gaza, confirmó el domingo el levantamiento del embargo a todos “los bienes para uso civil”, al tiempo que mantiene el bloqueo marítimo para impedir la importación de material bélico en el enclave palestino.

“A partir de hoy, hay luz verde para que todos los bienes puedan entrar a Gaza, salvo los equipos militares y el material que pueda reforzar la máquina de guerra de Hamas”, el movimiento islamista palestino que controla la franja de Gaza desde 2007, declaró a la AFP un alto responsable gubernamental.

La Casa Blanca aportó inmediatamente su firme apoyo a la decisión de Israel, considerando que permitirá mejorar la vida diaria de los habitantes del enclave.

La flexibilización del bloqueo prevé que todas las mercancías civiles que no figuren en una lista de productos prohibidos --armas, material militar o equipos susceptibles de ser utilizados con fines bélicos-- puedan entrar en Gaza, precisó un comunicado oficial.

Israel autorizará, asimismo, la entrada de cantidades más importantes de materiales de construcción, pero únicamente para proyectos aprobados por la Autoridad Palestina del presidente Mahmud Abas, como escuelas, centros médicos o plantas de depuración de agua.

Las restricciones pretenden impedir que Hamas utilice el cemento para construir búnkeres o los tubos para fabricar cohetes.

Israel se compromete, asimismo, a aumentar la actividad de los puntos de paso entre Israel y la franja de Gaza, para aumentar el tráfico de las mercancías por vía terrestre.

Por el contrario, Israel continuará obligando a todos los barcos con destino a Gaza a que hagan una escala en el puesto israelí de Ashdod, para inspeccionar sus cargas, manteniendo así el bloqueo naval al enclave palestino.

El anuncio israelí tuvo lugar tras un encuentro entre el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el enviado especial del Cuarteto para Oriente Medio (EU, UE, Rusia y ONU), Tony Blair.

El Cuarteto se congratuló por la decisión que “debería permitir cambiar radicalmente el flujo de mercancías y de materiales en la franja de Gaza”.

En cambio, el portavoz del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, juzgó las medidas israelíes como insuficientes. “Hay que hacer todo para aliviar el sufrimiento de los habitantes de la Franja de Gaza”, comentó Nabil Abu Rudeina.

El jueves pasado, el gabinete de seguridad israelí había fijado las bases de una flexibilización del bloqueo impuesto desde hace cuatro años a Gaza.

La decisión israelí responde a las múltiples presiones internacionales para aligerar el cerco impuesto al enclave palestino, que intentó romper una flotilla de ayuda humanitaria multinacional asaltada por el ejército israelí el 31 de mayo. En la operación murieron nueve civiles --ocho turcos y un turco-estadounidense--, lo que provocó indignación y protestas en todo el mundo.

“Creemos que la implementación de la política anunciada hoy (domingo) por el gobierno de Israel debería mejorar la vida de los pobladores de Gaza, y mantendremos nuestro apoyo a la puesta en marcha de ese esfuerzo”, dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs en un comunicado.

Washington anunció que Netanyahu será recibido por el presidente estadounidense Barack Obama el 6 de julio.

El primer ministro israelí había pospuesto su viaje a Estados Unidos, inicialmente previsto el 1 de junio, tras acortar una visita a Canadá a raíz del asalto a la flotilla.

El bloqueo de Gaza continúa, sin embargo, provocando fricciones entre Israel y la comunidad internacional.