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  • AFP

Los presidentes Hugo Chávez, Venezuela, Evo Morales, Bolivia, y Rafael Correa, Ecuador, cerraron hoy la cumbre del ALBA en Otavalo, lanzando consignas sobre reconocimiento a culturas nativas y explotación de recursos naturales para el "desarrollo". La declaración final, firmada por los presidentes tras un grito de "hasta la victoria siempre" lanzado por Correa, ratificó un texto de ONU " sobre los derechos de los pueblos indígenas" y asumió un "compromiso contra el racismo" y con "una sociedad ambientalmente responsable", que proteja a "la madre tierra".

Sin embargo, en su discurso previo a la firma de la declaración Correa criticó a parte del movimiento indígena ecuatoriano por oponerse a la extracción de petróleo y minerales en sus territorios en base a "fundamentalismos ecologistas". "No podemos dejar de explotar para solventar el desarrollo", afirmó.  

Previamente, Chávez se había referido al futuro nuevo gobierno de Colombia, principal aliado de Estados Unidos en la región. "Habrá que ver los hechos" para saber si el futuro presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, "viene a recuperar la senda del respeto", aseguró en su discurso. "Ojalá" que al menos "reconozca que fue un error aquella salvaje, grosera invasión al territorio de Ecuador", agregó.

En cuanto a Estados Unidos, mientras el mundo está "pendiente" de la Copa Mundial de fútbol, aprovecha para intervenir en países como Irán o Corea del Norte, acusó el presidente venezolano.

A Morales no le temblará la mano para expulsar a USAID
En tono similar, Morales advirtió que no le "temblará la mano" para expulsar a la agencia de ayuda estadounidense USAID si continúa "conspirando" contra su gobierno. "No me tembló la mano al firmar la expulsión del embajador estadounidense" de Bolivia, recordó el mandatario boliviano.

Morales explicó que "hay que acabar con el capitalismo y proteger a la Tierra, a la naturaleza", y afirmó además que "es importante una alianza de las distintas capas sociales: indígenas, negros, obreras y mestizas".

En ese sentido, el segundo vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, pidió revertir la exclusión de los pueblos indígenas y negros en la región.

"Alerta, alerta que camina, la espada de Bolivar por América Latina"
Grupos de activistas vestidos de rojo, ubicados en las gradas del gimnasio donde se realizó la cumbre, gritaron entre intervención e intervención de los participantes: "Alerta, alerta que camina, la espada de Bolivar por América Latina". Las consignas no se lanzaban de forma espontánea sino "coordinadas" por una funcionaria ecuatoriana, que les indicaba qué y cuándo gritar, según explicó.

"No, no son espontáneas, son coordinadas", aseveró Marcela Rosales, del ministerio Coordinador de Patrimonio ecuatoriano, tras pedirle a uno de los activistas que cuando terminara de hablar el orador de turno gritaran consignas sobre un proyecto ecuatoriano para proteger el ambiente en una cuenca petrolera.

La declaración final de la cumbre surgió de varias 'mesas' de discusión integradas por funcionarios y grupos negros e indígenas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), reunidas desde ayer en la ciudad de Otavalo, ubicada 60 km al norte de Quito, a 2.600 m de altura. Allí se discutieron formas de impulsar "estados plurinacionales", y se hicieron diversos llamados, incluyendo evitar "que la historia siga siendo escrita desde el modelo europeo o anglosajón" y que "los países tengan políticas ambientales coherentes para proteger los ecosistemas".

El alcalde de Otavalo, el indígena Mario Conejo, confesó al abrir el encuentro que en su comunidad no saben cómo hacer para que las declaraciones se transformen en algo concreto. "Soñamos con un Estado plurinacional pero estamos un poco confundidos porque no logramos entender cómo puede hacerse", agregó.