•   PANAMÁ / AFP  |
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La lucha contra el narcotráfico y la reinserción de Honduras en el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) centrarán los trabajos de la cumbre de ese mecanismo mañana martes y el miércoles en Panamá, a la que asisten los mandatarios de Corea del Sur e Italia.

El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, recibirán en la XXXV Cumbre del SICA un “llamado” de sus homólogos centroamericanos para que apoyen con financiamiento y equipos la lucha frontal contra el narcotráfico, que causa los altos índices de criminalidad que han convertido a la región en una de las más violentas del mundo.

La región centroamericana, con unas estructuras estatales muy débiles y a menudo corruptas, se ha convertido en zona de paso y almacenamiento para los cárteles de la droga ante la represión implacable que viven en Colombia y México.

Por eso, en abril pasado, el SICA --integrado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana-- propuso un plan de lucha contra el narcotráfico, que incluye a México, por valor de 953 millones de dólares.

Los presidentes centroamericanos pretenden “estructurar un fondo donde los países desarrollados puedan cooperar en la lucha contra el tráfico de drogas”, ya que es desde esos países de donde “vienen los dólares y los euros para alimentar el narcotráfico”, dijo días atrás el canciller panameño Juan Carlos Varela.

En medio de protestas

Pero en esta Cumbre --que se verá salpimentada por diferentes protestas por parte de sindicatos y organizaciones sociales contra el gobierno de Ricardo Martinelli-- no se hablará sólo de seguridad.

El país anfitrión quiere cerrar el capítulo de Honduras con su reintegración al SICA, del que fue apartada a raíz del golpe de Estado de junio de 2009, que depuso al entonces presidente constitucional Manuel Zelaya.

Panamá es uno de los mayores defensores del reconocimiento de las elecciones hondureñas que llevaron a Porfirio Lobo al poder.

En ese sentido, el país anfitrión intentará que esta cumbre sea “una oportunidad para alcanzar un consenso a nivel de presidentes” para la reintegración de Honduras al SICA, “pero dependerá de la asistencia del presidente (Daniel) Ortega” de Nicaragua, reconoció Varela.

Sin embargo, es poco probable que Ortega --el único que no ha confirmado su asistencia a la Cumbre-- acuda a la misma.

El presidente nicaragüense, en la línea del venezolano Hugo Chávez, todavía no ha reconocido al gobierno de Porfirio Lobo, pese a que ya se ha reunido con él, al considerar que las elecciones en las que obtuvo la victoria en noviembre pasado fueron organizadas por un gobierno surgido de un golpe militar.

Lobo tiene previsto viajar a Panamá, confirmó el vicepresidente hondureño, Víctor Hugo Barnica.

La integración regional, el Acuerdo de Asociación de la región con la Unión Europea, firmado en mayo, y las consecuencias de la ley de inmigración promulgada hace semanas en Arizona (EU), serán otros de los temas de la agenda de la Cumbre, que no se celebraba desde hace un año, tras la suspensión por parte de Costa Rica de la última cita de diciembre.

Panamá también aprovechará para presentar su propuesta para la creación de un nuevo Parlamento Centroamericano, en sustitución del actual Parlacén, del que tiene previsto salirse en noviembre por considerarlo “oneroso”, “inoperante” y una “cueva de inmunidades”.

El país anfitrión también presentará su hoja de ruta para su incorporación al Sistema de Integración Económica (Sieca), al que decidió adherirse tras el Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea.