• CARACAS /EFE |
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La Fiscalía General venezolana acusó ayer al empresario Guillermo Zuloaga, presidente del canal opositor Globovisión, y a uno de sus hijos, del mismo nombre que él, de los delitos de “usura genérica” y “agavillamiento” por el caso de presunto acaparamiento de vehículos nuevos.

El fiscal primero nacional, José Gregorio Morales, anunció a la prensa que presentó ante un tribunal de Caracas el “acto conclusivo” mediante el cual acusó a los empresarios, en un caso que comenzó hace más de un año.

El delito de usura genérica conlleva penas de entre uno y tres años, y el de agavillamiento, o asociación para delinquir, entre dos y cinco años, según explicó Morales en una breve rueda de prensa.

“El Ministerio Público tiene suficientes elementos de convicción para demostrar los hechos punibles” contra Guillermo Zuloaga y su hijo, afirmó el fiscal Morales.

Además de presidente de la cadena opositora Globovisión, Zuloaga es propietario de concesionarios automotrices, y el caso que lo involucra a él y a su hijo se abrió tras la incautación, el 21 de mayo de 2009, de 24 vehículos nuevos en una propiedad suya en Caracas.

La Justicia venezolana consideró que esos automóviles se encontraban acaparados para luego venderlos a precios elevados.

Proceso viciado
Perla Jaimes, abogada defensora de los Zuloaga, denunció que la Fiscalía le negó el acceso al expediente judicial, por lo que desconoce cuáles “elementos llevaron al fiscal a tomar la decisión” de acusar a sus defendidos.

Jaimes insistió en que el caso contra los empresarios ha estado plagado de “irregularidades”, entre ellas el no cumplimiento de los lapsos procesales, ya que la Fiscalía tardó más de un año para presentar la acusación cuando el plazo máximo es de dos meses.

La abogada recordó que a los Zuloaga les fueron impuestas durante varios meses medidas judiciales como presentación periódica ante un tribunal cada ocho días, que cumplieron al pie de la letra y que posteriormente fueron levantadas por orden judicial.