•   MÉXICO /EFE  |
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Las campañas para los comicios de este domingo en México, en los que se elegirán autoridades locales en 14 estados y gobernadores en 12 de ellos, concluyeron ayer jueves ensombrecidas por el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato a gobernador del estado de Tamaulipas, y en medio de fuertes medidas de seguridad.

Unos 30 millones de mexicanos están llamados a las urnas este domingo cuatro de julio, tras una dura campaña dominada por una ola de violencia, en la que han sido asesinados varios candidatos, y por lo que analistas han calificado como “guerra sucia” entre partidos.

En el primer caso, la Secretaría de Gobernación (Interior) ha reforzado la seguridad de algunos candidatos que han denunciado amenazas por parte del narcotráfico y ha establecido un “protocolo de coordinación” para asegurar la tranquilidad de la jornada electoral.

Por su parte, la Fiscalía Especial Para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) ha asegurado que los comicios no se verán afectados por la renuncia el miércoles de su titular, Arely Gómez González, ya que ha puesto en marcha un operativo especial, con 53 funcionarios, para la atención de posibles irregularidades .

En medio de estos hechos, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), según encuestas y analistas, se dirige a un triunfo que le pavimentaría el camino hacia los comicios presidenciales de 2012, después de que fue defenestrado en 2000 tras 71 años de poder absoluto.

Para las elecciones de este domingo, los partidos se han valido de varias estrategias, incluyendo alianzas entre enemigos políticos, como las del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) con el conservador Partido Acción Nacional (PAN), cuyo propósito es bloquear el camino al PRI.

Guerra sucia

En este sentido, el PAN y el PRD ha denunciado que gobernadores priístas metieron ilegalmente la mano en los procesos electorales de sus estados a través de la inyección de recursos públicos a las campañas de sus candidatos.

Mientras, el PRI ha acusado a sus contrincantes de espionaje telefónico, del que han salido revelaciones sobre la presunta financiación ilegal.

Según expertos como el analista José Antonio Crespo, el combate a las irregularidades se ha hecho también con actitudes ilícitas, lo que significa un retroceso en la democracia electoral.

Hasta el pasado lunes esta llamada “guerra sucia” centraba la campaña para los comicios locales, pero el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato del PRI a gobernador del norteño estado de Tamaulipas, sacudió el ambiente electoral.

Las autoridades mantienen la hipótesis de que detrás de ese asesinato se encuentra el crimen organizado, que en Tamaulipas está visiblemente representado por dos violentos carteles del narcotráfico, el del Golfo y Los Zetas, antes aliados y ahora enfrentados a muerte.

También en Tamaulipas se registró en mayo pasado el homicidio de Mario Guajardo, candidato del PAN a la alcaldía de Valle Hermoso.