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  • AFP

El ex dictador argentino Jorge Videla volvió hoy al banquillo de los acusados, por primera vez desde 1985, en un juicio oral por el fusilamiento de 31 presos políticos en un penal de la provincia de Córdoba en el régimen de facto. Vestido sobriamente de traje y corbata, Videla, de 84 años, es juzgado junto a otros 30 imputados, incluido el ex jerarca militar Luciano Menéndez, condenado a cadena perpetua en otros dos juicios recientes, precisó el tribunal.

La causa investiga el fusilamiento de 31 presos políticos en cárceles de Córdoba (centro) en 1976, la mayoría ejecutados durante traslados autorizados por un juez, en medio de supuestos intentos de fuga fraguados para justificar su asesinato, según la instrucción. Seis de los imputados están acusados además del secuestro y tortura de otras seis víctimas en Córdoba.

En la lectura de las acusaciones, entre otros hechos se detalló que el 30 de abril de 1976 tres presos políticos, incluida una mujer, fueron separados del resto de los detenidos en el penal de Córdoba y "simulando un intento de fuga y el desacato a los custodias habrían dado muerte a los detenidos mediante utilización de armas de fuego".

Al concluir el primer tramo de la acusación Videla pidió la palabra, pero el presidente del tribunal, Jaime Díaz Gavier, expresó que no lo correspondía en ese momento, mientras familiares de las víctimas lloraban al ser leídas las acusaciones. Durante las audiencias, que se extenderán hasta fines de año, se espera que declaren unos 60 testigos.

El ex dictador, que comandó en 1976 el golpe de estado que instauró un régimen militar, está detenido por otras causas por violaciones a los derechos humanos en aquella etapa. Se trata del primer juicio que enfrenta Videla desde 1985, cuando fue condenado a cadena perpetua en el histórico juicio a las juntas militares, aunque en 1990 fue indultado por el entonces presidente Carlos Menem.

"La dimensión de los crímenes no tiene límites"
"Esta es una de las causas más emblemáticas e importantes. Videla está condenado desde el juicio a las juntas pero es muy bueno que hoy también comparezca en otra causa como ésta. La dimensión de sus crímenes no tiene límites", declaró el secretario argentino de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, antes de la audiencia.

El fiscal general de Córdoba, Carlos Gonella, 34 años, sostuvo a su vez que el juicio en ese distrito "es uno de los más grandes que se está sustanciando" por delitos de lesa humanidad en Argentina."Yo nací poco antes del gobierno de facto (1976), pero me formé en la universidad pública y en las aulas de la democracia. Aprendí a defender la Constitución y las leyes en la lógica de la democracia y es lo que pretendo hacer en este juicio", subrayó Gonella.

Expresan repudio a Videla
Unas 400 personas expresaron su repudio al ex dictador en la entrada de los tribunales de Córdoba (700 km al norte), una de las provincias más castigadas por el terrorismo de Estado durante el régimen de facto.

"Tenía tres años cuando mataron a mi padre y al principio me ocultaron la historia y me dijeron que había muerto de un ataque al corazón. A los 9 años me enteré de que lo habían fusilado y fue un antes y un después, como volver a nacer", aseguró Pablo Balustra, de 37 años, testigo en la causa por el fusilamiento de su padre, Pablo Alberto.

En 1998 Videla fue encausado por robo de bebés y tres años más tarde por su responsabilidad en el Plan Cóndor, de coordinación represiva de las dictaduras sudamericanas en los años 70 y 80. Tras la anulación en 2003 de las leyes de amnistía, sumó otras imputaciones.

A comienzos de mayo, fue encausado por 40 homicidios, secuestros y torturas, entre ellos el secuestro y desaparición del estudiante alemán Rolf Stawowiok en 1978, por el cual la justicia alemana solicitó su extradición. En agosto, el ex dictador enfrentará otro tribunal en Santiago del Estero (norte) por secuestro y muerte del estudiante Cecilio Kamenetsky. Unas 30.000 personas desaparecieron durante la dictadura (1976/83), según entidades humanitarias.