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  • AFP

La OTAN aseguró hoy que las acusaciones de que un cohete disparado por sus fuerzas mató a 52 civiles en el sur de Afganistán, como lo afirmó el presidente Hamid Karzai, "carecían totalmente de fundamento".

El presidente afgano, Hamid Karzai, indicó hoy que un cohete de la OTAN mató a 52 civiles en el sur del país, en medio de una polémica por revelaciones sobre bombardeos anteriores y las dificultades crecientes de la guerra que lidera Washington contra los talibanes.

"A estas alturas, cualquier especulación sobre presuntas muertes civiles en el pueblo de Regey carece totalmente de fundamento", declaró el jefe de comunicación de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad en Afganistán (Isaf), almirante Greg Smith. "La investigación conjunta entre la Isaf y el gobierno afgano sobre las acusaciones de muertes civiles en el pueblo de Regey (...) por ahora no reveló pruebas de civiles muertos o heridos", añadió.

Karzai aseguró hoy que soldados de la OTAN dispararon un cohete que mató a 52 civiles en el sur de Afganistán. Una casa en la provincia de Helmand fue alcanzada el viernes "por un cohete lanzado por las tropas de la OTAN-ISAF, causando la muerte de 52 civiles, incluyendo mujeres y niños", indicó un comunicado de la presidencia. "El presidente presentó sus condolencias por teléfono a las familias de luto e instó a la OTAN a aplicar toda medida posible para evitar herir a los civiles durante las operaciones militares", agregó. "El presidente y el gobierno de la República Islámica de Afganistán condenaron el lunes del modo más enérgico" este ataque, prosigue el texto.

Karzai había pedido una investigación para saber si la OTAN o los insurgentes habían disparado el cohete.

El sábado, dos habitantes del lugar habían afirmado a un periodista en el hospital de Kandahar, una provincia vecina, que unos cuarenta civiles posiblemente habían muerto o resultado heridos el viernes como consecuencia de tiros de cohetes desde helicópteros de las fuerzas internacionales.

Por otra parte, la presidencia afgana manifestó que el contenido de los documentos confidenciales sobre la guerra de Afganistán publicados por el sitio web Wikileaks, en particular lo relativo a los muertos civiles causados por la OTAN y los vínculos entre insurgentes afganos y servicios secretos paquistaníes, era previsible. Unos 92.000 documentos fueron publicados por este sitio web con detalles inéditos de la guerra en Afganistán tomados de archivos del Pentágono e informes del terreno que van desde el año 2004 hasta el 2010.

Según The Guardian, por lo menos 195 muertos civiles están registrados en estos documentos, un total que el diario londinense califica de "subestimado porque numerosos casos controvertidos están omitidos en los informes diarios de las tropas sobre el terreno". La mayor parte de esas muertes son causadas por tiros de soldados nerviosos en puestos de control. Pero también se revelan otros casos, como el de un sordomudo muerto cuando intentaba huir, tras no oír la orden de detenerse lanzada por un grupo de miembros de la CIA que se encontraba en su pueblo.

Paquistán, puente para los talibanes
Por otra parte, los documentos sugieren que "Pakistán, un aparente aliado de Estados Unidos, permite a los representantes de su servicio de espionaje mantener conversaciones directas con los talibanes", indicó el diario The New York Times, otro de los tres primeros medios que informaron sobre estos documentos confidenciales.

Washington condenó ayer la publicación de estos documentos, mientras que Pakistán los calificó de "tendenciosos" y sin relación "con la realidad". El fundador del sitio web Wikileaks defendió hoy la publicación de estos documentos, los cuales revelan, según él, que la coalición internacional puede haber cometido "crímenes de guerra". "El que tiene que decidir si se trata de un crimen o no es un tribunal. No obstante, a primera vista, da la impresión de que hay pruebas de crímenes de guerra en estos documentos", afirmó Julian Assange en rueda de prensa.