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  • AFP

La filtración de decenas de miles de archivos secretos de las fuerzas estadounidenses desataron la indignación de países que luchan en Afganistán, por temor a que se ponga en peligro las vidas de las tropas extranjeras que combaten a los talibanes.

Unos 92.000 documentos fueron publicados por el sitio web Wikileaks con detalles inéditos de la guerra en Afganistán, tomados de archivos del Pentágono e informes de la situación en el terreno, con fechas que van de 2004 a 2010.

"Estados Unidos condena firmemente la publicación de información clasificada por parte de personas y organizaciones que podrían poner las vidas de estadounidenses y de nuestros aliados en riesgo, y amenazan nuestra seguridad nacional", señaló el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, en un comunicado.

Gran Bretaña manifestó hoy que lamentaba la filtración, pero llamó a Pakistán a desmantelar todos los grupos militantes que operan en su territorio. "Lamentaríamos cualquier revelación no autorizada de material clasificado", afirmó una portavoz de Downing Street. "La Casa Blanca ha hecho una declaración. No comentaremos sobre documentos filtrados".

Los documentos contienen entre otros notas confidenciales de la embajada de Washington en Kabul, donde se expresa preocupación por lo que denuncian como una creciente influencia de Irán en Afganistán, señala un resumen divulgado hoy por el diario británico The Guardian.

"Irán ha dado una serie de pasos para expandir y profundizar su influencia Afganistán", escribió un militar de alto rango en un cable secreto emitido por la legación diplomática y reproducido por el diario, que no pudo corroborar la autenticidad de los "reportes de amenazas" filtrados.

Los informes, la mayoría en base a testimonios de espías e informantes afganos remunerados, sugieren que Irán participa en una campaña contra las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos en Afganistán, a través del suministro de dinero, armas y entrenamiento a los talibanes, añadió The Guardian. Teherán, que inicialmente apoyó la operación liderada por Estados Unidos contra el régimen de los talibanes en Afganistán, rechaza las denuncias.

ISI vinculado con la tentativa de asesinato de Karzai
Por otra parte, la inteligencia militar estadounidense acusa según las nuevas revelaciones al servicio secreto paquistaní (ISI) de trabajar con insurgentes afganos. El material filtrado vincula por ejemplo al ISI con la tentativa de asesinato del presidente afgano, Hamid Karzai, en 2008; con ataques contra aviones de la OTAN, y con los atentados contra la embajada india en Kabul hace dos años.

Pakistán fue un estrecho aliado del régimen talibán afgano (1996-2001) y Estados Unidos cree que tras su derrocamiento el ISI mantuvo las relaciones con los islamistas, en previsión del momento en que las tropas internacionales se retiraran.

En Berlín, el ministerio de Defensa, que tiene unos 4.600 efectivos en el norte de Afganistán, criticó las filtraciones y declaró que estaba revisando los archivos, aunque añadió que mucha de esa información no era nueva. "Obtener y divulgar documentos, algunos de ellos secretos, en tal escala es una práctica altamente cuestionable dado que podría afectar la seguridad nacional de los aliados de la NATO y toda la misión de la NATO", afirmó una portavoz del ministerio.

Según The Guardian, las al menos 195 muertes de civiles registradas en los documentos son datos "subestimados, porque numerosos casos controvertidos están omitidos en los informes diarios de las tropas sobre el terreno". La mayor parte fueron causadas por tiros de soldados nerviosos en puestos de control, asegura el diario londinense.

"La función del periodismo es cuestionar al poder", enfatizó hoy el fundador de Wikileaks, Julian Assange, quien además defendió la divulgación de los archivos. Assange aseveró en rueda de prensa que los reportes de bajas civiles en Afganistán que registran los documentos, podrían ser evidencia de que la coalición pudo cometer "crímenes de guerra".