•   LA HABANA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente de Cuba, Raúl Castro, advirtió hoy ante el Parlamento que "no habrá impunidad" para los enemigos de la revolución, pese a la decisión "generosa" y "soberana" de liberar a 53 presos políticos.

"La Revolución puede ser generosa porque es fuerte (...) por eso no resulta ocioso reiterar que no habrá impunidad para los enemigos de la Patria, para quienes intenten poner en peligro nuestra independencia", aseveró Castro al referirse públicamente por primera vez a su decisión de excarcelar a los opositores.

"Nadie se llame a engaño. La defensa de nuestras sagradas conquistas, de nuestras calles y plazas, seguirá siendo el primer deber de los revolucionarios a quienes no podemos privar de ese derecho", subrayó el gobernante, al aludir a eventuales manifestaciones de opositores.

Raúl Castro manifestó que "por decisión soberana y en estricto apego" a las leyes cubanas salieron del país "los primeros 21 reclusos contrarrevolucionarios", de los 53 que quedaban en prisión del grupo de 75 condenados en 2003 "por delitos contra la seguridad del Estado".

El presidente afirmó que los 75 -21 de los cuales fueron liberados antes por problemas de salud y uno por cumpliento de condena- "habían cometido delitos" al actuar "al servicio del gobierno de los Estados Unidos y de su política de bloqueo y subversión". "Ninguno de estos ciudadanos fue condenado por sus ideas, como han tratado de hacer ver las brutales campañas de descrédito contra Cuba, en diferentes regiones del mundo", manifestó.

Raúl Castro autorizó el 7 de julio la excarcelación gradual de los 53 opositores como fruto de un inédito diálogo con la Iglesia Católica, encabezado por el cardenal Jaime Ortega, con quien se reunió personalmente el 19 de mayo.

Veinte de los 21 liberados hasta ahora emigraron en julio a España y uno, el preso parapléjico Ariel Sigle viajó a Miami, Estados Unidos, el pasado miércoles.

La excarcelación, que debe concluir en noviembre, según el plazo anunciado,fue aplaudida por la comunidad internacional, tras la crítica que desató en la Unión Europea y Estados Unidos la muerte del preso opositor Orlando Zapata el 23 de febrero tras una huelga de hambre de 85 días.