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  • AFP

Al menos 45 personas murieron y más de 90 resultaron heridas en Karachi, en una ola de violencia provocada por el asesinato de un diputado de la mayoría provincial. Raiza Haider, del Movimiento Mutahida Qaumi (MQM), aliado del Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) dentro de la coalición que dirige la provincia de Sind, murió ayer acribillado por los disparos de dos hombres que circulaban en moto.

El asesinato hizo cundir el pánico en esta ciudad de 16 millones de habitantes, considerada la "locomotora financiera" de Pakistán. Los comercios cerraron y las calles se vaciaron rápidamente, mientras que se escuchaban disparos en varios barrios.

Este acontecimiento tuvo lugar en momentos en que crecía la preocupación por el riesgo de brotes epidémicos en el noroeste de Pakistán, después de las peores inundaciones en 80 años que ya causaron más de 1.400 muertos y 3,2 millones de damnificados.

En Karachi, docenas de vehículos y varias tiendas fueron tiroteadas y más de 90 personas fueron heridas. Hamid Parhiar, cirujano de la policía de la provincia de Sindh, afirmó que 45 personas murieron luego de los ataques y que 93 personas fueron hospitalizadas a causa de sus heridas. Fuentes oficiales afirmaron que las víctimas eran principalmente choferes de taxi, peones o transeúntes de barrios pobres de la ciudad.

Oficiales de seguridad que solicitaron no ser identificados vincularon esta ola de violencia con la muerte del diputado Raiza Haider. "La violencia parece ser resultado de la muerte del dirigente del MQM, pero cualquier otro grupo puede aprovechar la situación para desestabilizar al gobierno democrático y perturbar a la ciudad de Karachi", afirmó un vocero del gobierno provincial, Jamil Sumro.

Infieles queman 24 autobuses
"Los infieles quemaron 24 autobuses y dañaron una gasolinera y algunas tiendas en distintas partes de la ciudad", lamentó. "Ahora la ciudad está tranquila, pero ya se ordenó a los guardias paramilitares que tiren a primera vista si se cruzan con infieles involucrados en violaciones de la ley y el orden", añadió.

Tras el asesinato, el MQM convocó manifestaciones y el gobierno provincial cerró escuelas y liceos en Karachi y Hyderabad (174 kilómetros al este de la capital financiera paquistaní), donde también se incendiaron vehículos.

La policía arrestó a unos 12 sospechosos del asesinato de Haider, declaró un jefe de policía que pidió el anonimato. "Los sospechosos incluyen tres hombres que pertenecen al (grupo militante vinculado a Al Qaida) Lashkar-e-Jhangvi que enfrentaron cargos de asesinato y fueron liberados por la cortes bajo fianza", aseveró.

Prohíben actos políticos para limitar asesinatos
Las autoridades provinciales ya habían prohibido los actos políticos en Karachi para tratar de limitar los asesinatos políticos. Hay fuertes tensiones entre el MQM y el Partido Nacional Awami, que representan diferentes comunidades en Karachi y dividen a la ciudad.

El ANP es el partido de más de dos millones de pashtunes que escaparon a la pobreza y que están vinculados a los talibanes en el noroeste de Karachi, donde tiene trabajos mal remunerados en la construcción y el transporte. MQM representa a la población dominante urduparlante de la ciudad. Los dos partidos se acusan de comenter asesinatos y los analistas ven esto como una guerra por el poder en Karachi.

"Hay una batalla campal entre varios grupos por el poder político y el espacio político en la ciudad", sostuvo I.A Rehman, secretario general de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Pakistán (HRCP). "Los extremistas se están aprovechando de la situación mientras que se crea un problema de ley y orden en la ciudad".

El gobierno no ha dado cifras exactas, pero la HRCP afirma que hubo al menos 260 asesinatos en Karachi en el primer semestre del año.