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  • AFP

Tres libaneses -dos soldados y un periodista- y un oficial israelí murieron hoy en la frontera entre Israel y Líbano en enfrentamientos sin precedentes desde 2006.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió a puertas cerradas para hablar de los enfrentamientos, mientras el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó a ambas partes a "la máxima moderación". "Dos soldados libaneses murieron", indicó un portavoz militar libanés, que agregó que 15 libaneses habían resultado heridos, aunque no precisó el número de civiles y de militares. Un periodista libanés también murió, según un responsable de los servicios de seguridad libaneses.

El periodista libanés fallecido, Asaf Abú Rahhal (55 años), era un corresponsal del diario cercano a Hezbolá, Al Ajbar. El canal de televisión del movimiento chiita, Al Manar, indicó por su lado que su corresponsal en el sur, Ali Cheaib, había resultado levemente herido.

Del lado israelí, un oficial murió en los enfrentamientos, según un comunicado del ejército israelí, que precisó que la víctima era un teniente coronel llamado Dov Harari, de 45 años, y que otro soldado israelí había resultado gravemente herido.

Israel y Líbano se atribuyeron mutuamente la responsabilidad de las violencias, las peores en la frontera entre ambos países aún en guerra desde el conflicto destructor de 2006 entre el Estado hebreo y Hezbolá.

Conflicto se produce por arrancar un árbol
El choque ocurrió hacia el mediodía en la frontera en el sector de Adaisse, "luego de que soldados israelíes intentaran arrancar un árbol del lado libanés", según un portavoz militar libanés.

Una patrulla israelí cruzó la barrera de seguridad en un territorio controvertido cerca del pueblo, situado en el sector este del sur de Líbano, según el ejército. "La patrulla no se detuvo a pesar de la intervención de la Fuerza de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) para impedírselo. El ejército libanés intervino usando armas de fuego y cohetes de tipo RPG", según un comunicado.

Por su lado, el ejército israelí consideró que el ejército libanés tenía la "entera responsabilidad" de los choques, y el ministerio de Relaciones Exteriores advirtió de "consecuencias" en el caso de nuevos incidentes. "El ejército libanés disparó hacia una posición del ejército a lo largo de la frontera libanesa, en el norte de Israel. La fuerza estaba en territorio israelí, y realizaba obras de mantenimiento de rutina en coordinación con la FINUL", indicó el ejército.

El Consejo Superior de Defensa libanés advirtió que el país afrontará los ataques israelíes "por todos los medios disponibles". El jefe del Hezbolá libanés, Hasán Nasralá, advirtió que sus militantes no se quedarán con los brazos cruzados "si Israel ataca al ejército libanés" nuevamente.

EU urge a Israel y Líbano a ejercer un "máximo de contención"
Estados Unidos urgió a Israel y Líbano a ejercer un "máximo de contención". El presidente sirio, Bashar al Assad, aseguró a Líbano su apoyo. Y el movimiento islamista palestino Hamas denunció una "agresión sionista". Irán, por su lado, condenó la "incursión" del ejército israelí en territorio libanés.

En el verano boreal de 2006, luego del secuestro por Hezbolá de dos soldados israelíes en la frontera, un conflicto destructor de 34 días opuso al Estado hebreo y al partido chiita, dejando muertos 1.200 libaneses, en mayoría civiles, y 160 israelíes, en su mayoría militares.

Israel no logró quebrar la capacidad militar de Hezbolá, impedir los disparos de cohetes hacia su territorio ni obtener la liberación de los dos soldados capturados, cuyos restos le fueron entregados luego. Desde hace unos meses, las tensiones entre Israel y Hezbolá se acentuaron luego de que Israel acusó a Siria de entregar misiles Scud al movimiento chiita.