•   MOSCÚ / AFP  |
  •  |
  •  |
  • END

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, destituyó ayer miércoles a altos oficiales por “negligencia criminal”, por no haber evitado que los incendios forestales alcanzaran una base militar la semana pasada, lo que obligó a evacuar los materiales radiactivos de un centro nuclear.

Ante la magnitud del fuego, que según el último balance oficial mató a 48 personas, Medvedev interrumpió su descanso veraniego en la ciudad balnearia de Sochi para presidir en Moscú una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional.

En un firme anuncio, el mandatario hizo una advertencia formal al jefe de la Marina rusa, el almirante Vladimir Vysotsky, y su segundo, Alexander Tatarinov, a propósito de los incendios forestales que la semana pasada alcanzaron una base logística naval en Kolomna, al sudeste de Moscú.

El daño fue colosal: la sede del personal, el departamento financiero, 13 depósitos que contenían equipamiento aeronáutico y 17 almacenes donde se guardaban vehículos fueron destruidos.

“Ordeno al Ministerio de Defensa destituir a un grupo de oficiales por las infracciones disciplinarias que permitieron que ocurrieran esos hechos”, declaró el presidente en el comunicado transmitido por la televisión.

Entre los mandos destituidos figuran el jefe de la División de Logística de la Marina rusa, Sergei Sergeyev, y el jefe de la Aviación Naval, Nikolai Kuklev, precisó Medvedev.

Actuar sin piedad

“Si algo similar sucede en otros lugares y departamentos actuaré de la misma forma, sin piedad”, añadió Medvedev.

Mientras tanto, las autoridades se esforzaban por evitar la catástrofe con el fuego que se acercó a pocos kilómetros de un centro de investigación nuclear en Sarov, 50 kilómetros al este de Moscú, una ciudad cuyo acceso aún está prohibido a los extranjeros.

Según los responsables, todos los materiales radiactivos y explosivos del centro nuclear fueron evacuados, y más de 2,000 miembros de los servicios de Emergencia, así como cientos de militares, fueron enviados a Sarov.

“Todos los materiales explosivos y radiactivos han sido evacuados”, dijo a Medvedev el jefe de la agencia nuclear rusa (Rosatom), Serguei Kirienko.

El responsable descartó cualquier riesgo de accidente nuclear incluso en caso de que el fuego alcance las instalaciones del centro, conocido con el nombre de Arzamas-16, donde se fabrican bombas atómicas desde la época soviética.

“Podemos garantizar que en caso de situación extrema (...) no habrá ningún riesgo para la seguridad nuclear”, dijo Kirienko.

El Ministerio de Emergencias dijo que en las últimas 24 horas se registraron 403 nuevos incendios forestales, y que 293 habían sido extinguidos en el mismo lapso.

El ministerio precisó que seguían activos 520 incendios forestales, que cubren un total de 188.525 hectáreas.

Ocho nuevos cuerpos fueron hallados en casas calcinadas, por lo que “en total, 48 personas han muerto en los incendios”.

El humo volvió este miércoles a envolver Moscú, donde la visibilidad era de apenas 300 metros por la mañana.