•   QUITO  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Juan Manuel Santos asumirá mañana la presidencia de Colombia, cuando es requerido por la justicia de Ecuador, que lo procesa por asesinato a raíz de un ataque contra las FARC en territorio ecuatoriano en 2008, pero la causa quedará congelada debido a su inmunidad.

Santos es enjuiciado por haber ordenado ese ataque el 1 de marzo de 2008, cuando era ministro de Defensa del saliente mandatario Alvaro Uribe. Ese incidente dejó 25 muertos -entre ellos el jefe rebelde Raúl Reyes- y provocó la ruptura de relaciones diplomáticas por parte de Quito durante 21 meses. Los vínculos fueron reanudados a nivel de encargados de negocios en noviembre, y los dos países están inmersos en un proceso para normalizarlos plenamente.

El nuevo gobernante enfrenta una orden de prisión preventiva dictada por una corte de la provincia amazónica de Sucumbíos (noreste), que aún no da paso a un pedido de extradición de la Fiscalía.

En vísperas de la asunción, a la que asistirá el mandatario ecuatoriano Rafael Correa, el fiscal del caso, Carlos Jiménez, señaló que la dignidad proporcionará a Santos un escudo dentro del juicio en el que es indagado desde hace más de un año. "En razón de que con su nueva investidura como presidente gozaría de inmunidad internacional, no se podría ejecutar ni hacer viable ninguna medida cautelar, personal, en contra de él", declaró el fiscal.

El jurista ecuatoriano Alfonso Jaramillo indicó que, en efecto, la orden de arresto, confirmada en abril pasado, es inaplicable según el Código de Procedimiento Penal (CPP), que determina que "todo mandatario extranjero está fuera de nuestra jurisdicción". Jaramillo recordó que dicha normativa establece que dentro de la jurisdicción penal "se exceptúan (...) los jefes de otros Estado que se encuentren en el país", así como diplomáticos. "La norma es clara y expresa (...) de otorgar al dignatario extranjero dos instrumentos protectores ya presentes en el derecho internacional: la inviolabilidad personal y la inmunidad jurisdiccional", indicó.

Juicio continuará
El fiscal Jiménez aclaró, empero, que pese a la inmunidad continuará el juicio contra Santos y el comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Freddy Padilla, vinculado al caso sin orden de captura. El propio fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, ya había dicho que "los presidentes tienen indemnidad de territorio".

A mediados de 2009, Interpol rechazó una solicitud de Pesántez de emitir una orden de captura contra Santos, aduciendo que no puede intervenir en asuntos políticos, militares o religiosos. Santos, por su parte, desconoce la competencia de la justicia ecuatoriana, alegando que el bombardeo fue una acción de Estado.

Correa, que se reunirá con Santos mañana en Bogotá, admitió recientemente que la querella es un "problema" para la normalización total de las relaciones, y confió en que la justicia resuelva el caso "lo más rápidamente posible", reiterando que "jamás" interferirá en el poder judicial. Sin embargo, el mandatario afirmó el jueves que nunca olvidará que el ex ministro ordenó el ataque. "Jamás lo olvidaremos, pero tenemos que mirar hacia el futuro sin olvidar el pasado", expresó.

El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, anunció en tanto que se reunirá con el titular de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), José Troya, para informarse del proceso después de que la Fiscalía notificara de la causa a los implicados a través de las autoridades colombianas. "Insistimos en respetar las competencias y prerrogativas que corresponden a las instituciones del Estado, pero debemos mantener un diálogo con las autoridades para conocer sus planteamientos sobre este tema", manifestó el diplomático.