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Corea del Norte efectuó hoy disparos de artillería en el Mar Amarillo, en la litigiosa frontera con Corea del Sur, en momentos en que aumenta la tensión entre los dos países vecinos, informó un responsable ministerial surcoreano. "Una batería militar disparó artillería en el mar frente a la costa oeste", declaró un portavoz del ministerio de Defensa.

Según la agencia de noticias surcoreana Yonhap, la armada norcoreana efectuó un centenar de disparos. Este nuevo incidente coincide con el quinto y último día del programa de maniobras navales realizadas por Corea del Sur cerca de la zona fronteriza común.

Esto interviene en momentos que Seúl reclama la liberación de un barco de pesca surcoreano y de su tripulación capturados el sábado por Corea del Norte cuando navegaban aparentemente en el Mar de Japón a proximidad de la zona económica exclusivamente norcoreana. "El gobierno (de Seúl) pide encarecidamente al Norte que ponga fin al asunto y libere a los miembros de la tripulación y su barco conforme al derecho internacional", señaló el portavoz del Ministerio de la Unificación, Chun Hae-Sung.

Desde la captura del "Daeseung 55", con cuatro surcoreanos y tres chinos a bordo, Pyongyang no se ha comunicado con Seúl, añadió el ministerio. El pesquero fue detenido por las autoridades norcoreanas mientras navegaba aparentemente cerca de la zona económica exclusiva norcoreana, habían indicado ayer los guardacostas surcoreanos, sin precisar si estaba pescando dentro o cerca de ésta. "Se han registrado tres casos idénticos en los últimos meses, pero todos los barcos habían sido liberados rápidamente", indicó un portavoz de los guardacostas surcoreanos, Ji Gun-Tae.

El barco, cuyo puerto de base está en Pohang (oeste), había zarpado el 1 de agosto y debía regresar a puerto el 10 de septiembre. Seúl había advertido el miércoles que no "toleraría ninguna provocación" durante los cinco días que durarían las maniobras navales, que movilizaron a 4.500 militares, 29 navíos y 50 aviones de combate.

Estaban destinados a enviar un mensaje de advertencia al régimen comunista de Pyongyang tras el hundimiento en marzo de un buque de guerra surcoreano del que el Sur responsabiliza al Norte, y en el que murieron 46 marinos surcoreanos. Pyongyang niega toda implicación en el hundimiento del navío y amenazó con represalias por lo que considera un ejercicio militar provocador.