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El secretario general de Naciones Unidas, Ban ki-moon, reconoció ayer durante su visita a Pakistán, que nunca ha visto un desastre natural comparable a las inundaciones que sufren desde hace más de dos semanas millones de paquistaníes.

“He visto muchos desastres naturales en todo el mundo, pero nunca nada como esto. Esto (las inundaciones) todavía no se ha acabado, continuará durante semanas”, dijo Ban en una rueda de prensa conjunta junto al presidente paquistaní, Asif Alí Zardari.

Ban, quien llegó al país por la mañana, visitó varias zonas del sur de una de las regiones más afectadas, Punjab (este), donde varias presas amenazan con desbordarse, y luego se reunió tanto con Zardari como con el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani.

El objetivo del secretario general de la ONU es acelerar la llegada de ayudas al país: aunque la ONU ha pedido 459 millones de dólares a la comunidad internacional, hasta el momento sólo ha recibido la quinta parte de esa cantidad.

“Necesitamos más apoyo de la comunidad internacional -afirmó Ban en la rueda de prensa, en la base militar de Chaklala, cercana a Islamabad-. Estas inundaciones sin precedentes necesitan una asistencia sin precedentes. Tenemos que movernos rápidamente”.

Tras asegurar que ni el tsunami de 2004 en el sureste asiático o los recientes terremotos en Haití o Chile alcanzan la magnitud de esta catástrofe, el secretario general de la ONU pidió asistencia urgente para unos ocho de los más de 14 millones de damnificados en su comparecencia, junto al presidente paquistaní, Asif Alí Zardari.

Tenemos que movernos rápidamente”, subrayó Ban, quien se mostró “convencido” de que el mundo “estará al lado de Pakistán”.

Los últimos datos actualizados del organismo señalan que las inundaciones han afectado a más de 14 millones de paquistaníes, y provocado 1.343 muertos y 1.588 heridos, aunque el Gobierno paquistaní eleva los afectados a unos 20 millones.

Junto a Ban, que tenía previsto abandonar ayer mismo el país, compareció Zardari, quien pidió unidad a su pueblo y coincidió con el grave diagnóstico del secretario general de la ONU: “Nunca -dijo- una parte del mundo ha sufrido este tipo de inundaciones”.

Más de mil 300 muertos
Mientras desde Rawalpindi, en Pakistán, el presidente paquistaní Asif Alí Zardari expresó que “nunca una parte del mundo ha sufrido este tipo de inundaciones”, afirmó por su parte Zardari, quien defendió la gestión del desastre por parte de las diferentes instituciones del Estado y suplicó al mundo que sea generoso con su país y “escuche la voz de la ONU”.

El presidente paquistaní instó a la nación a permanecer unida para superar las inundaciones, que han anegado ya casi el 17% del territorio, causado 1.384 muertos, 1.680 heridos y destruido o dañado 722.000 viviendas, según las autoridades.

“Tenemos que estar unidos.

Este es un asunto a largo plazo. Inshallah (Si Dios quiere) esta crisis hará a nuestra nación más fuerte”, clamó Zardari.

Las palabras de ambos mandatarios llegaron al término de una visita relámpago de Ban a varios puntos de una de las áreas más afectadas por las devastadoras inundaciones, el sur de la provincia oriental de Punjab, donde el caudal del río Indo se ha desbordado en algunas zonas llanas hasta 20 y 30 kilómetros.

Ban quería observar por sí mismo la situación en Pakistán, “ver lo que se ha hecho y lo que necesita hacerse”, “escuchar las historias” de la gente, para poder presentar el próximo día 19 un informe en la Asamblea General de la ONU, al que seguirá una sesión plenaria, y movilizar así al mundo de manera más eficaz.