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  • AFP

El presidente uruguayo, el ex guerrillero José Mujica, instó a impulsar la educación para salir de la pobreza y llamó a "no echarle la culpa al mundo por nuestras debilidades", en el marco de una visita oficial a Paraguay en la que despertó elogios de la derecha.

"Hoy la patria no se hace con fusiles. Se hace con universidades y con trabajo metódico. Quedaremos sometidos si somos ignorantes. No le echemos la culpa al mundo de nuestras debilidades", manifestó el jefe de Estado uruguayo en un mensaje pronunciado en el Palacio de Gobierno, tras ser condecorado con la 'Orden Nacional al Mérito' por el mandatario paraguayo Fernando Lugo

El mandatario uruguayo criticó asimismo el hecho de que "hace mucho tiempo que las repúblicas latinoamericanas se dan la espalda".

Encuentros con Evo Morales y Lula da Silva
"Debemos manejar la globalización y no dejar que esta nos maneje a nosotros", señaló Mujica, que ayer selló un compromiso con Lugo y el presidente boliviano Evo Morales para reactivar el antiguo mecanismo regional URUPABOL (Uruguay, Paraguay y Bolivia). Afirmó que a Uruguay le interesa la energía eléctrica que produce Paraguay, así como el gas boliviano. Entre los tres, se comprometieron a profundizar los estudios de factibilidad para construir el Gasoducto del Sur, que comenzará en Tarija y que atravesará Paraguay hasta conectar con Uruguay a través de Argentina. Tanto Paraguay como Uruguay dependen de las importaciones de gas desde Argentina, país que a su vez le compra a Bolivia.

A su vez, Mujica ofreció un puerto de aguas profundas en el Atlantico a Paraguay y Bolivia, países sin salida al mar, e indicó que un puerto de esa envergadura en Uruguay "solo se justifica si es una propiedad de los gobiernos de la región".

El mandatario uruguayo prosiguió hoy su visita oficial, mientras que Morales regresó a Bolivia. Lugo se mostró de buen semblante durante la visita de los mandatarios, tras retornar el sábado de Brasil, donde recibió su primera sesión de quimioterapia en Sao Paulo, tras detectársel un cáncer linfático.

Mujica, de 75 años, un ex líder guerrillero que asumió la presidencia uruguaya en marzo pasado con un mensaje republicano y pragmático, sorprendió a la derecha paraguaya con su mensaje conciliador y distinto al de otros líderes de izquierda de la región, que suelen dirigir sus dardos contra "el imperialismo". "Mujica es la cara opuesta de otros presidentes que se dicen socialistas y no hacen otra cosa que llamar a la violencia cuando sus pueblos no tienen qué comer", declaró el diputado opositor Oscar Tuma, del partido Unace.

Elogian postura de Mujica
"Admiro su postura. Si alguien puede hablar de fusiles y de balas es él. Pero Mujica superó la barrera del dogmatismo y los prejuicios ideológicos", comentó a periodistas el ex titular de Diputados Salyn Buzarquis.

"Sería interesante que Mujica le hable al oído a los que cree quen se puede gobernar con el marxismo trasnochado de los setenta", observó de su parte el político del Partido Liberal, aludiendo a sectores que rodean al presidente Lugo.

El presidente Mujica fue recibido en una sesión protocolar por las autoridades de las dos cámaras del Congreso y se entrevistó en otra audiencia con los miembros de la Corte Suprema de Justicia.

Por último, antes de retornar a su país, asistió con el presidente Lugo a una colorida fiesta por el Día del Niño, que se conmemora hoy en Paraguay, en la Escuela Solar de Artigas, que lleva el nombre del máximo héroe uruguayo José Gervasio Artigas, quien vivió 30 años, hasta su muerte, exiliado en Paraguay.