•   Madrid  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Tres nuevos presos políticos cubanos llegaron hoy a Madrid tras ser excarcelados, aunque no consideran su liberación como un signo de apertura del régimen castrista, sino una estrategia para "ganar tiempo" y "limpiar su imagen".

Los ya ex reclusos son Efrén Fernández Fernández, Regis Iglesias Ramírez y Marcelo Cano Rodríguez, todos integrantes del "Grupo de los 75" disidentes detenidos en la oleada represiva de la llamada "Primavera Negra" de 2003, cuando fueron acusados de subvertir el sistema y atentar contra los principios de la revolución.

Los tres disidentes, que cumplían en su país condenas de entre 12 y 18 años de prisión, fueron excarcelados en el marco del proceso de diálogo abierto entre el régimen castrista y la Iglesia Católica cubana, con el respaldo del Gobierno español.

En un vuelo de una aerolínea española procedente de La Habana, los opositores y varios familiares llegaron al aeropuerto de Madrid, donde se activó un operativo de acogida coordinado por la Cruz Roja.

Ex presos son enviados al municipio de Móstoles
Fernández, de 47 años, e Iglesias, de 40, integrantes del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), y el médico Cano, de 45 años y miembro de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), fueron trasladados a un hotel del municipio de Móstoles, situado a unos 20 kilómetros de la capital española. "Me siento muy bien. Agradezco al Gobierno español y al pueblo de España la acogida y la hospitalidad", afirmó Fernández al arribar al hotel, donde él y sus dos compañeros recibieron una emotiva bienvenida por parte de otros disidentes liberados previamente y sus familiares, algunos de los cuales agitaron banderas cubanas.

Pese a la "alegría" de ser libre, Fernández confesó también su "tristeza" por haber abandonado su país: "hemos sido desterrados -subrayó-, aunque quieran enmascararlo de una forma sutil". "Esta excarcelación -precisó- no significa que el régimen esté haciendo una apertura, lo que está haciendo es una estrategia para ganar tiempo. Está demostrado en los últimos días que hay una represión criminal contra la disidencia en Cuba".

En ese sentido, el opositor recordó las presiones que, según él, está sufriendo Reina Tamayo, madre del disidente Orlando Zapata, fallecido el pasado febrero tras 85 días en huelga de hambre. "Continuaré luchando por la libertad de mi tierra, demandando que el pueblo de Cuba quiere cambio y la dictadura no accede a ello", agregó Fernández, en referencia a su nueva vida en España.

Por su parte, Iglesias recalcó que "el proceso de excarcelación puede ser un periodo más de la necesidad del régimen de limpiar su imagen y de que Europa cambie su posición común", que condiciona la política de la UE con la isla desde 1996 y vincula las relaciones bilaterales a avances concretos sobre democracia y derechos humanos.

Vientos de cambio soplarán cuando haya diálogo
A su juicio, los vientos de cambio soplarán en Cuba cuando exista "un proceso transparente de diálogo, que involucre a todo el pueblo cubano, a todas las tendencias ideológicas, tanto dentro de la isla como en el exilio". En términos similares habló Marcelo Cano Rodríguez, que manifestó "alegría" por su liberación, ya que "en 45 años no conocí la libertad", pero también "tristeza" "porque el país sigue jodido".

Ese disidente agradeció las "positivas" gestiones de la Iglesia Católica cubana y del Gobierno español a favor de su excarcelación, si bien no aprecia atisbos de apertura en el país caribeño: "no va a haber cambio. Los cubanos que somos opositores al sistema no tenemos opciones. Vamos a seguir luchando", sentenció Cano.

En los próximos días, está previsto que otros tres presos políticos, cuya liberación fue anunciada la semana pasada por la Iglesia Católica de Cuba, lleguen a España. Se trata de los periodistas independientes Juan Adolfo Fernández Saínz, Fabio Prieto Llorente y Juan Carlos Herrera Acosta, del Movimiento Cubano Jóvenes por la Democracia, que cumplían penas de entre 15 y 20 años de cárcel.

El Arzobispado de La Habana anunció el pasado viernes la reanudación del proceso de excarcelaciones fruto del diálogo abierto en mayo de este año entre el Gobierno de Raúl Castro y la alta jerarquía de la Iglesia Católica en Cuba, que ha apoyado España.