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  • AFP

La decisión de la justicia venezolana de prohibir la difusión de imágenes sobre violencia enfrentó al gobierno con la prensa, a la que el presidente Hugo Chávez acusa de buscar provecho en un tema que inquieta al país, en un escenario electoral a un mes de las legislativas

El viernes pasado, el diario El Nacional, duro crítico del gobierno de Chávez, publicó una fotografía a gran tamaño de una sala de la morgue de Caracas donde se apiñaba un grupo de cadáveres, una imagen cruda que tres días más tarde fue reproducida por el periódico Tal Cual, también muy crítico de Chávez.

Desde el gobierno cuestionaron la publicación tildándola de "pornográfica", mientras ayer un tribunal de Caracas prohibió a todos los medios impresos la divulgación de imágenes violentas, una acción que la prensa calificó de "censura".

El Nacional acató el fallo del tribunal y respondió esta mañana optando por dejar en su edición de hoy espacios en blanco que llenó con la palabra "censurado", desplegada en letras rojas. "Estamos censurados, esto es inconstitucional y atenta contra la libertad de expresión", protestó Miguel Henrique Otero, editor de El Nacional en una entrevista radial esta mañana. "Si aquí hubiese una foto, usted vería a un padre llorando por un hijo que ya no tiene", muestra la leyenda de la fotografía de primera página del El Nacional que no publicó y cuyo espacio llenó desplegando la palabra "censurado".

Página de sucesos censurada
La página de sucesos del rotativo, totalmente en blanco, despliega también un gigantesco "censurado" en letras rojas. Otro fallo del mismo tribunal extiende la prohibición a todos los medios impresos del país a publicar por un mes "imágenes violentas, sangrientas, grotescas, bien sea de sucesos o no, que de una forma u otra vulneren la integridad psíquica y moral de los niños".

"Instauran censura a medios impresos", tituló el diario Tal Cual, que también publicó esta semana en su primera página la polémica foto de la morgue caraqueña en "desobediencia civil". Según Eleazar Díaz, director del popular diario Ultimas Noticias, la sentencia es "absurda y sin sentido" y constituye un "mecanismo de autocensura". "El Estado venezolano da motivos a que se le señale como restrictivo de la libertad de informar", añade en un editorial.

En Caracas hay unas 50 muertes violentas cada fin de semana y en todo el país los asesinatos superaron los 16.000 en 2009, según cifras extraoficiales que convierten a Venezuela en el país más violento de la región.