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  • AFP

Francia procedió hoy a la expulsión de 70 gitanos hacia Rumania, primer contingente de un total de 700, en el marco del refuerzo de la política de seguridad del gobierno del presidente Nicolas Sarkozy, acusado por las ONG de tratar a esa comunidad como chivo expiatorio.

Varias familias con niños, transportando grandes valijas y en algunos casos bolsas de yute, llegaron poco antes de las 14H00 GMT al aeropuerto Aurel Vlaicu de Bucarest, constató una periodista.

Varios de los gitanos que llegaron en ese vuelo regular desde Lyon (centro-este de Francia) indicaron haber vivido en Grenoble (este) y volver a Petrosino (oeste de Rumania). "Por supuesto que pensamos volver a Francia. La vida es mejor que en Rumania, incluso cuando se es ilegal", confió Ionut Balasz, de 26 años. "Era muy duro en Francia, había presiones todo el tiempo... la policía, la prefectura", declaró Gabriel, uno de los gitanos que fue repatriado junto a su mujer y sus dos hijas.

Es necesario crear programa europeo de integración
En total, unas 70 personas fueron repatriadas de Francia, nueve desde París y 61 desde Lyon, indicó la policía en las fronteras. El ministro del Interior rumano había mencionado anteriormente la cifra de 93 personas. Mañana se realizará una nueva repatriación de 132 gitanos hacia Tomisoara (oeste). "A cada una de las personas expatriadas se le realizó un examen individual que estudiaba las condiciones de su estadía en Francia", aseguró el gobierno francés como respuesta a la Comisión Europea que recordó que "París tiene que respetar las reglas" de la libertad de circulación e instalación en la Unión Europea.

El presidente rumano, Traian Basescu, declaró hoy a periodistas que "lo que está ocurriendo en Francia prueba la necesidad de un programa europeo de integración", una demanda que Rumania formula desde 2008. Por su parte, el ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, llamó a la Comisión Europea a "movilizar su energía, sus esfuerzos y sus créditos en programas de reinserción duradera y de integración efectiva de la comunidad gitana"

De aquí a fin de mes, Francia planea el regreso de 700 gitanos a sus países de origen luego de desmantelar unos cincuenta campamentos. Dos campamentos ilícitos fueron evacuados, uno cerca de Lille (norte) y otro cerca de Grenoble (sureste). Los gitanos que partieron aceptaron la ayuda de Francia: 300 euros por persona y 100 euros cada menor de edad. Es la 25ª repatriación de este tipo desde principios de 2010.

Bulgaria y Rumania forman parte de la Unión Europea desde 2007 y por lo tanto sus habitantes pueden quedarse en Francia durante tres meses sin necesidad de justificar una actividad. Para permanecer más tiempo deben tener un empleo, estudios o justificar ingresos suficientes.

Hay unos 15.000 gitanos en Francia que viven, en su mayoría, en campamentos o ocupando casas abandonadas. Las autoridades los acusan, en muchos casos, de tráficos diversos y de obligar a los niños a mendigar.

París ha sido muy criticado por las asociaciones de derechos humanos y por Naciones Unidas, en particular por el lazo que establece el presidente Sarkozy entre inmigración e inseguridad.

Se calcula que hay entre 530.000 y 2,5 millones de gitanos en Rumania, según diversas estimaciones. Si bien Bucarest avanzó en el acceso a la educación, los gitanos sufren todavía discriminaciones en el mercado de trabajo y en la vivienda.