•   RÍO DE JANEIRO /AFP  |
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La violencia volvió a apoderarse de Río de Janeiro este sábado, cuando delincuentes fuertemente armados tomaron 35 rehenes en un hotel en el sur de la ciudad que será sede de los Juegos Olímpicos de 2016, con saldo de un muerto, siete heridos de bala y nueve detenidos, indicó la policía.

El incidente comenzó poco antes del amanecer, después de que un grupo de personas con armas de grueso calibre intercambiaran tiros con la policía en la calle y luego ingresaran al hotel Intercontinental del barrio de Sao Conrado, una zona de clase media muy cercana a la mayor ‘favela’ (barrio pobre) de Río, Rocinha.

“Hoy de madrugada durante una patrulla, (policías) se encontraron con varios vehículos y varias motocicletas con delincuentes. Hubo tiroteos”, declaró a la prensa el portavoz de la Policía Militar de Río de Janeiro, coronel Lima Castro.

Luego, una parte de los bandidos huyó y el resto ingresó al hotel tomando “35 rehenes entre huéspedes y funcionarios”, detalló el vocero.

En el hotel se encontraban unas 1.550 personas, entre huéspedes y empleados, detalló el gerente del establecimiento, Michel Chertouh, a la cadena televisiva Globonews.

Según Chertouh, 40% de los huéspedes eran extranjeros. Ninguno resultó herido.

Los bandidos “tomaron primero la recepción y pidieron orientaciones para ir a un área más cerrada, y ahí se fueron a la cocina”, relató el gerente del hotel que precisó que “entraron con las armas en la mano”.

Imágenes tomadas por aficionados desde edificios cercanos muestran el momento en el que se inició el violento tiroteo previo a la invasión: decenas de disparos, incluida munición de armas de largo alcance, fueron intercambiados mientras decenas de personas corrían por las calles, gritando y blandiendo armas de fuego.

“Tenemos información de que una señora murió” de un balazo, indicó el vocero policial, quien añadió que la mujer formaría parte del grupo de delincuentes, según las primeras informaciones en poder de las autoridades.

La televisión mostró el cuerpo sin vida de una mujer cubierto con nylon negro a un lado de un taxi, fuera de las instalaciones del hotel.

Tres delincuentes y cuatro policías resultaron con heridas leves, según las autoridades.

No hay datos disponibles sobre eventuales heridos entre los bandidos que lograron huir del lugar.

Luego de algunas horas dentro del hotel, los delincuentes percibieron que “no quedaba otra salida para ellos” que entregarse, indicó el vocero policial, quien señaló que los bandidos no opusieron resistencia.

Los detenidos fueron trasladados a la comisaría, y la zona en donde se encuentra el hotel todavía permanece rodeada de vehículos policiales y vigilada por helicópteros. Las autoridades decomisaron autos, motos y al menos ocho armas de fuerte calibre, incluso una granada.

Según testigos, los delincuentes se trasladaban en tres camionetas y unas cinco motocicletas, en dirección a Rocinha cuando comenzó el tiroteo.

“La policía se encontró con esas personas e infelizmente en Río tenemos a traficantes con ese espíritu de barbarie, y cuando se encuentran con la policía estas cosas suceden”, declaró el secretario de Seguridad Pública del estado de Río, José Mariano Beltrame, en conferencia de prensa.

Rocinha, la favela más grande de Río, fue objeto de un programa de pacificación implementado por las autoridades desde hace dos años en varios barrios pobres y violentos de la ciudad, lo que permitió disminuir los niveles de violencia.

“Tenemos un nuevo Río que tiene que convivir con ese viejo Río (de violencia). Hasta no completar el plan (de seguridad) tendremos que convivir con este tipo de crisis”, afirmó Beltrame al destacar que “las personas que creen que van a resolver este problema a corto plazo están equivocados”.

Con “lo que hay que acabar en Río de Janeiro es con los territorios dominados por armas de guerra”, agregó Beltrame.

Luego de un período de calma en la ‘ciudad maravillosa’, que será sede de la Copa del Mundo 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016, los acontecimientos de este sábado volvieron a sonar la alarma sobre la violencia que reina en los barrios más pobres de la ciudad, y que regularmente desborda a las zonas urbanas consideradas seguras.