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  • AFP

Las autopsias e identificación de los cuerpos de 72 probables migrantes latinoamericanos asesinados en el estado de Tamaulipas, noreste de México, comenzó hoy en el rancho donde ocurrió la masacre, mientras diplomáticos de Brasil, Honduras, Ecuador y El Salvador llegaron para colaborar en la operación.

"Ya están en proceso las autopsias e identificación de los cuerpos en base a los documentos que traen algunas víctimas", señaló en Ciudad Victoria, capital estatal, un vocero de la procuraduría de Justicia (fiscalía) de Tamaulipas, fronterizo con Texas. El vocero, que pidió no ser identificado, explicó que se trata de "un proceso que tardará por la cantidad de cuerpos" y que se realiza en el rancho (hacienda) donde ocurrió la masacre, cerca al pueblo de San Fernando, de 30.000 habitantes y ubicado a unos 180 km de la frontera con Estados Unidos.

Diplomáticos de Honduras, El Salvador, Ecuador y Brasil llegaron hoy a Tamaulipas para colaborar con la identificación, informó la cancillería mexicana.

Esta masacre es la más grande atribuida a un grupo del narcotráfico en México, donde el presidente Felipe Calderón lanzó tras llegar al poder en diciembre de 2006 una guerra contra los carteles, que provocó desde entonces 28.000 muertos. Calderón condenó "enérgicamente los hechos en los que perdieron la vida 72 personas, presuntamente migrantes", según un comunicado oficial en el cual se atribuye los hechos a la "lucha violenta" entre el cartel del Golfo y sus ex aliados de Los Zetas.

Efectivos de la Marina encontraron el martes los 72 cadáveres, 14 de ellos de mujeres, tras enfrentarse a los sicarios que custodiaban el rancho. Los marinos fueron alertados por un ecuatoriano de 18 años que sobrevivió tras hacerse el muerto y logró escapar con una herida en el rostro.

Migrantes mueren por rechazar trabajo como sicarios
Las fotografías muestran numerosos cadáveres, alineados en dos filas, con los ojos vendados y las manos amarradas a la espalda, al pie de un muro. Según el sobreviviente, los agresores, que se identificaron como miembros de 'Los Zetas', dispararon a los migrantes después que estos se negaron a aceptar una oferta para trabajar para esa organización a cambio de mil dólares quincenales.

El gobierno de Washington se sumó a los de otros países de la región y a organizaciones defensoras de los derechos humanos que deploraron la matanza que revela el drama de miles de migrantes, que cada año intentan cruzar México para llegar a Estados Unidos.

La estatal Comisión de Derechos Humanos de México recordó en un comunicado que según un estudio publicado en 2009 cerca de 10.000 emigrantes fueron secuestrados a su paso por México en un lapso de seis meses.

Los Zetas era un grupo de exmilitares que desertaron en los años noventa para convertirse en los pistoleros del Cartel del Golfo, con el cual ahora están enfrentados en un macabro enfrentamiento con degollamientos y descuartizamientos de enemigos, especialmente en Tamaulipas. Tras independizarse del cártel del Golfo, Los Zetas han extendido su actividad desde el sur de Estados Unidos hasta la frontera con Guatemala y han incursionado en otras actividades como el secuestro de migrantes y el robo de combustible.