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Los dueños del yacimiento en Chile donde están atrapados 33 mineros desde hace 21 días fueron demandados hoy y sus bienes congelados, mientras el gobierno se preocupa por el ánimo de los hombres que pasarán meses bajo tierra antes de ser rescatados. La acción legal también alcanza a un organismo público de control de la Minería que incumplió su labor de fiscalización.

La primera acción judicial fue presentada contra las autoridades del estatal Servicio Nacional de Geología y Minas (Sernageomin) y contra los dueños de la mina, Marcelo Kemeny y Alejandro Bohn. La querella "es por el delito de prevaricación, buscando la sanción penal por haber obtenido irregularmente la autorización para el ejercicio de las faenas y así dejar atrapados a los 33 mineros", señaló el abogado Remberto Valdés.

"No estoy pensando en la recompensa monetaria, estoy pensando en las personas responsables, no solamente los dueños de la minera, sino la gente que no hizo su trabajo" de fiscalizar, sostuvo previamente Carolina Narváez, esposa del minero Raúl Bustos, sobre las motivaciones de su querella.

Anticipo de una demanda indemnizatoria
Posteriormente un juzgado chileno ordenó retener para futuras indemnizaciones 1,8 millones de dólares que la minera San Esteban -propietaria del yacimiento donde se encuentran atrapados los trabajadores- debía recibir del Estado por la venta de cobre, informó una fuente judicial.

El tribunal acogió así la petición del abogado Edgardo Reinoso, quien representa a 26 de las 33 familias de los mineros atrapados, como anticipo de una demanda indemnizatoria que ingresará en los próximos días contra los dueños de la empresa.

Una comisión del Congreso chileno investiga las responsabilidades en el derrumbe, y en concreto la autorización dada por Sernageomin a la reapertura de la mina en 2008, tras su cierre un año antes. El presidente chileno, Sebastián Piñera, anunció el lunes pasado que se fortalecerá la seguridad de la actividad minera en Chile luego de este caso. "Queremos que haya un antes y un después en materia de seguridad minera", declaró Piñera al anunciar la creación de un grupo de trabajo que analizará la legislación existente.

Mientras tanto las autoridades de Salud manifestaron su preocupación por los efectos sicológicos que tendrá para los mineros atrapados el periodo de cuatro meses que permanecerán a 700 metros de profundidad antes de ser rescatados. Las autoridades ya comunicaron a los mineros que su rescate será largo e incluso les mencionó la fecha de Navidad.

Preparan fármacos ante posible depresión
"Hemos podido decirles más o menos que no van a poder ser rescatados antes de Fiestas Patrias (18 de septiembre), y que esperamos estar con ellos antes de Navidad", expresó a la prensa el ministro de Salud, Jaime Mañalich. "Hemos podido hablar con ellos con entera verdad y lo han aceptado, están tranquilos y esperan poder trabajar de buena manera con nosotros". Inicialmente, las autoridades habían decidido no decirle a los mineros atrapados que el rescate duraría unos cuatro meses.

Mañalich sostuvo que "no podemos percibir todavía un cambio de ánimo (en los mineros, pero) nosotros anticipamos que después de la euforia producida por el reencuentro y el contacto del día domingo, lo más probable es que nos enfrentemos a un período de depresión, de angustia y decaimiento". "Estamos preparando fármacos para ellos porque sería ingenuo pensar que ellos van a ser capaces de mantener este tremendo ánimo que nos han mostrado durante tan largo período de tiempo", agregó el ministro.

El plan contempla estrategias para tenerlos ocupados y un programa de ejercicios físicos que facilite la salida por el ducto de 66 centímetros de diámetro que se construirá para sacarlos, uno a uno, desde los 700 metros de profundidad donde se hallan. La ventaja para los mineros es que al interior del yacimiento tienen un espacio para moverse de unos 1,5 km de extensión.

Excavación inicia este fin de semana
Los ingenieros preparan el terreno para comenzar este fin de semana a perforar el agujero por el que saldrán. Mientras esos trabajos siguen, el campamento de los familiares se veía bastante disminuido este jueves, pues las familias acataron la sugerencia de la autoridades de turnarse en su estadía allí y no permanecer todo el tiempo.

La historia de los mineros ha generado una inmensa solidaridad en Chile desde el domingo pasado cuando fueron contactados por una sonda e hicieron llegar a la superficie un mensaje escrito en letra roja que decía "Estamos bien en el refugio los 33".