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El Gobierno mexicano presentó ayer una estrategia contra el lavado de dinero para “debilitar el poder económico de la delincuencia organizada” en el país, que establece nuevos delitos y prohíbe hacer pagos en efectivo de más de 100.000 pesos (7.750 dólares) para adquirir joyas, automóviles y relojes.

En un acto celebrado en Los Pinos, donde están las oficinas de la presidencia, el Ejecutivo presentó una serie de iniciativas de ley que deberán ser aprobadas por el Congreso.

El dinero ilícito es “vital” para los criminales y “se introduce de una manera relativamente accesible hasta ahora en nuestra economía formal precisamente a través de los mecanismos de lavado de dinero”, denunció el presidente de México, Felipe Calderón.

La estrategia anunciada es un paso “trascendental” para “debilitar la actividad de los criminales”, subrayó.

Los criminales, asesinos, secuestradores, traficantes de drogas, armas y personas “se hacen pasar por prósperos hombres de negocios, compran mansiones y vehículos de lujo, constituyen o compran empresas que les sirven de fachada tanto para el lavado de su dinero como para el trasiego de drogas”, apuntó el mandatario.

El paquete legislativo presentado incluye la nueva Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y de Financiamiento del Terrorismo, y reformas al Código Penal, Fiscal y de procedimientos penales.

Prohibirán adquirir inmuebles en efectivo

También plantea reformas a las leyes contra la delincuencia organizada, de instituciones de crédito, del mercado de valores, de sociedades de inversión, y de ahorro y crédito popular, así como de sistemas de ahorro para el retiro, entre otras.

El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, explicó que se prohibirá la adquisición de cualquier inmueble en efectivo, y la compra por ese medio de vehículos aéreos, marítimos y terrestres, relojes y joyería, boletos de apuestas o sorteos, y de títulos accionarios con valor superior a los 100.000 pesos (7.750 dólares).

Quien viole estas disposiciones se enfrentará a penas de prisión de entre 5 a 15 años de cárcel.