•   BUENOS AIRES / EFE  |
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El Gobierno argentino ratificó ayer que enviará al Parlamento un proyecto de ley para aumentar la producción local de papel para periódicos y garantizar la igualdad de precios de venta de este bien a todos los clientes de Papel Prensa, la única fabricante de este producto en el país.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo a periodistas que el proyecto será remitido al Legislativo “a la brevedad” para “garantizarle a todos los medios la libertad con el papel”.

La iniciativa, que fue anunciada el pasado martes por la presidenta argentina, Cristina Fernández, declara de interés público la producción de pasta celulosa y de papel de diario y la distribución y comercialización de este bien.

En Argentina, Papel Prensa, empresa fundada en 1972, es la primera y única fabricante de papel para periódicos, con unos 170 clientes.

El capital de la compañía se reparte entre el grupo de medios Clarín (49%, dueño del periódico homónimo, el mayor del país), el Estado (27,46% en forma directa y 0,62% a través de la agencia oficial Télam) y el diario La Nación (22,49%), con un 0,43% en manos de terceros.

El Gobierno mantiene una relación conflictiva con los accionistas privados, a quienes acusa de haberse apropiado ilegalmente de las acciones de Papel Prensa en 1976 y de privilegiar los intereses de los periódicos Clarín y La Nación por sobre los de la fabricante de papel.

Marco regulador

El proyecto del Gobierno encomienda además al Ejecutivo a confeccionar un marco regulador para esta actividad que, entre otras premisas, garantice un tratamiento igualitario en precio, condiciones contractuales y cantidades de papel para todos los diarios del país.

También busca impulsar una política de mayor inversión en Papel Prensa orientada a lograr mayores niveles de producción y, así, evitar que los diarios del país importen papel.

Papel Prensa acapara el 75% del consumo doméstico de papel para periódicos, mientras que el resto proviene de la importación.

Según los accionistas privados de la empresa, la importación de papel se realiza sin ningún tipo de arancel o impuesto.

En un informe, el grupo Clarín aseguró que Papel Prensa abastece al mercado en condiciones comerciales “absolutamente abiertas y competitivas, con precios inferiores a los de otros proveedores y descuentos por volumen de hasta el 12%, menores a los de la industria papelera mundial”.

Pero de acuerdo con Beatriz Paglieri, representante del Estado en el directorio de Papel Prensa, los diarios competidores de Clarín y La Nación han sido obligados a importar papel a precios hasta un 50% mayor.

La funcionaria aseguró además que Papel Prensa ha vendido el producto a Clarín y La Nación “por debajo del costo de producción”, lo que les ha conferido a éstos una “ventaja competitiva” que les permitió crecer “en forma exponencial”.

Según el Gobierno, los diarios accionistas determinaban niveles de producción por debajo de la capacidad instalada del fabricante de papel para imponerle cupos a los periódicos competidores.

Un informe de síndicos del Estado en Papel Prensa precisa que la producción de la compañía fue en 2009 de 158.000 toneladas frente a una demanda de 250.000.