elnuevodiario.com.ni
  •   MÉXICO  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El proceso de identificación de los 72 emigrantes asesinados en el noreste de México continuaba hoy con la posibilidad de que la mayoría no puedan ser reconocidos, en tanto se multiplican los reclamos internacionales.

"En lo personal siento que un grupo importante de estos 72 quedará sin posibilidad alguna de identificación", dijo tarde el viernes el vicecanciller de Honduras, Alden Rivera.

Hasta ayer habían sido reconocidos 31 de los 72 cuerpos -entre ellos 14 hondureños, 12 salvadoreños, cuatro guatemaltecos y un brasileño- porque eran los únicos que portaban algún documento de identidad, explicó el diplomático en la Ciudad de México. Las tareas proseguían este sábado, aunque hasta el momento no surgieron detalles.

Además, la cancillería hondureña anunció que coordina con los familiares de las víctimas el proceso de repatriación.

La masacre ocurrida en Tamaulipas, atribuida por un sobreviviente ecuatoriano a integrantes del cártel Los Zetas, provocó que organismos internacionales elevaran sus viejas demandas al gobierno mexicano de garantizar la protección de los derechos de los emigrantes.

"Estoy profundamente consternada ante estos asesinatos, que evidencian la situación crítica de las personas migrantes en el país", dijo Navi Pillay, titular de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (Acnudh).

Emigrantes son víctimas del crimen organizado
De los 400.000 emigrantes que atraviesan México para llegar a Estados Unidos, "la mayoría es víctima de redes trasnacionales de contrabando, trata de personas y tráfico de drogas; muchos de esos migrantes nunca alcanzan sus destinos", denunció desde Ginebra.

El 11 de junio de 2008, por ejemplo, un grupo de 33 cubanos y cuatro centroamericanos fueron secuestrados por un comando armado cuando eran trasladados de Quintana Roo (este), a un centro de detención del estado de Chiapas (sureste).

Un grupo de 18 de los 33 inmigrantes cubanos secuestrados fueron detenidos días después en la localidad estadounidense de Hidalgo (Texas), del resto aún no se ha sabido nada.

Pillay pidió al gobierno mexicano "con carácter de urgente una investigación profunda, transparente e independiente de estos asesinatos y a preservar la dignidad de las víctimas asegurando su identificación y devolución a sus familias, en su país de origen".

"Urge adoptar medidas urgentes"
En Washington, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su "más profunda preocupación por la matanza de inmigrantes ocurrida en México, y urge al Estado a adoptar medidas urgentes para investigar y hacer justicia, así como para proteger a los migrantes en tránsito", informó un comunicado.

"La situación de los migrantes en tránsito en México es un tema de alta preocupación", señaló la CIDH que pidió al gobierno mexicano "adoptar de manera urgente todas las medidas necesarias para proteger a todos los migrantes en su territorio y garantizar el respeto absoluto a sus derechos humanos".

La Comisión, ente de la Organización de Estados Americanos (OEA), recibió en marzo denuncias de ONGs de que 18.000 personas fueron secuestradas por el crimen organizado en 2009, y que la mayoría de los afectados son niños, niñas y mujeres.

La CIDH agregó que envió una carta en la que solicitó al gobierno de México más información sobre los hechos de Tamaulipas.

El sobreviviente ecuatoriano, según una fuente de la fiscalía federal, dijo que los agresores cometieron la matanza cuando los emigrantes se negaron a ingresar a su organización criminal.