•   KITTY HAWK / AFP  |
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El huracán Earl perdía fuerza hoy mientras avanzaba hacia el norte barriendo la costa este de Estados Unidos, pero será aún un gran ciclón tropical cuando se acerque esta noche a la región noreste del país, afirmaron meteorólogos estadounidenses.

Tras su paso durante la madrugada por Carolina del Norte, Earl provocó inundaciones y cortes de energía en destinos turísticos como Kitty Hawk y Kill Devil Hills, pero no cuantiosos daños como se temía, y las autoridades de ese estado aseguraron que las playas volverán a estar abiertas en las próximas horas.

La tormenta más fuerte de 2010 en el Atlántico amenaza con causar estragos en la costa este estadounidense durante el fin de semana largo del Día del Trabajo, que marca el final del verano y generalmente atrae un gran número de turistas a las playas.

Millones de personas en zonas altamente pobladas a lo largo de la costa, desde Virginia hasta Maine en el noreste del país, se preparaban para resistir el fenómeno. Earl se debilitó a un huracán categoría uno, en la escala Saffir-Simpson, con máximo en cinco, que mide la fuerza de los ciclones. A las 21H00 GMT sus vientos se habían reducido a 140 km/h. El ojo del huracán se ubicaba a 375 km al sur-suroeste de Nantucket, Massachusetts, informó el Centro estadounidense de Huracanes (NHC).

Advertencia de huracán está vigente para Massachusetts
El organismo advirtió que pese a su gradual debilitamiento, "Earl seguirá siendo un gran ciclón tropical cuando se acerque a la región sureste de Nueva Inglaterra y de Nueva Escocia", esta última en Canadá, en las próximas horas. La advertencia de huracán está vigente para un sector de Massachusetts, incluyendo las turísticas islas de Martha's Vineyard y Nantucket. Además, rige un alerta de tormenta tropical en la zona de Long Island, Nueva York, y en partes de Connecticut, Massachusetts, Maine y Nueva Escocia en Canadá. "No tenemos reportes de víctimas ni daños" en las zonas de Carolina del Norte más afectadas por el paso del ciclón, afirmó el director de la agencia estadounidense de Manejo de Emergencias (FEMA), Craig Fugate.

El funcionario pidió a la población de la costa que no ingrese al mar, que espere en sus casas el paso de la tormenta y que mantenga la mayor cautela mientras el fenómeno avanza hacia el norte.

Earl sería el ciclón más poderoso que llegue al noreste de Estados Unidos en casi dos décadas, tras los daños que provocara el huracán Bob en la región de Nueva Inglaterra en 1991, dijeron expertos estadounidenses. Ráfagas con fuerza de tormenta tropical cercana a los 100 km/h pueden sacudir las costas de Nueva York y Maine, y podrían alcanzar Nueva Escocia, en Canadá, el sábado, indicaron los especialistas.

Los fuertes vientos y una "peligrosa" marea harían elevar el nivel del mar hasta 1,5 metros en el área de advertencia de huracanes, según el NHC. "El aumento de la marea estará acompañado por grandes olas", advirtió, señalando que esto "probablemente provocará marejadas y corrientes peligrosas" durante el fin de semana.

Autoridades estadounidenses dispusieron la evacuación obligatoria de miles de residentes y turistas en varios puntos costeros en las últimas horas.

Obama firma declaración de desastre para Carolina del Norte
El presidente Barack Obama firmó además una declaración de desastre para Carolina del Norte y para Massachusetts, ordenando ayuda federal para apoyar los esfuerzos de respuesta. Un avión sin piloto de la NASA estuvo sobrevolando el huracán ayer para estudiar sus características y potencia.

Detrás de Earl se desplaza la tormenta tropical Fiona, con vientos máximos que descendieron de 85 a 65 km/h, y cuyo centro pasará en las primeras horas del sábado por el este de Bermudas.

La temporada de huracanes en el Atlántico norte se desarrolla durante seis meses, entre junio y noviembre, y el punto alto de la estación se ubica entre septiembre y octubre, cuando se forma el mayor número de ciclones.