•   MÉXICO / AFP  |
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El rescate de seis cubanos y la denuncia de que 17 emigrantes que iban a Estados Unidos están secuestrados en el norte de México, son ejemplos del ensañamiento del crimen organizado con los emigrantes, que tuvo su peor muestra en la matanza la semana pasada de 72 de ellos.

A estos casos se suma el de un ecuatoriano de nueve años que, según su familia en Quito, sigue en manos de una banda que liberó a su madre para que busque 4,000 dólares de rescate. Ambos habían sido secuestrados cerca de la ciudad mexicana de Villahermosa, (sureste) tras atravesar Centroamérica.

Estos casos forman parte de la multiplicación de denuncias en los medios, tras el impacto que provocó hace una semana la masacre de 72 emigrantes de Brasil, Ecuador, Guatemala, El Salvador y Honduras en el estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos.

Ayer jueves la Policía de la ciudad mexicana de Tijuana (noroeste), vecina de la estadounidense San Diego (California), seguía buscando a 17 personas secuestradas cuando iban a cruzar la frontera, y que al parecer son mexicanas.

La denuncia fue hecha a la Policía por una persona que aseguró estuvo diez días retenida por la banda de traficantes de personas.

El hombre de 38 años, junto a otra persona, fueron abandonados por sus captores el miércoles en un cerro vecino a Tijuana, según la Policía. Se desconoce si sus familias pagaron por su liberación.