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El Primer Ministro ruso, Vladimir Putín, aseguró que Georgia continúa rearmándose, pese a que apenas han pasado dos años de los enfrentamientos en la guerra ruso-georgiana.

Putin, quien criticó a Estados Unidos en una entrevista publicada por el diario “Kommersant” comentó: “Por ejemplo, continúa el rearme de Georgia, ¿con qué fin?, si hace dos años no hubiera rearmado, no habría habido ni agresión ni se hubiera derramado sangre” en la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008 por el control de la separatista Osetia del Sur”.

Es que para las autoridades de Moscú y para muchos ciudadanos rusos, la posición en contra de Rusia adoptada por Mikhail Saakashvili, presidente de Georgia, no corresponde a la relación histórica que esos dos pueblos han mantenido.

De acuerdo a los ciudadanos rusos, el reconocimiento y la virtud se encuentra muy raras veces en las relaciones humanas, así como en las relaciones entre los pueblos. Un ejemplo de eso eran las palabras del ex presidente georgiano Eduard Shevarnadze quien dijo que “el Sol sale para Georgia en el Norte, y este Sol es de Rusia”.

Justamente, Rusia regaló a los georgianos inversiones gigantescas que permitieron que esa Nación dejara de ser un país subdesarrollado y agrario para convertirse en un país desarrollado e independiente desde el punto de vista económico.

Pero, después de la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas, Georgia, se convirtió en un país independiente y el poder en ese país, con ayuda de la llamada “revolución de las rosas”, quedó en manos del partido encabezado por Mikhail Saakashvili, el Movimiento Nacional Unido, ENM.

Relaciones distanciadas
Las relaciones bilaterales entre los dos países cambiaron rápidamente. Las continuas acusaciones infundadas contra Rusia de supuesto genocidio contra la población georgiana durante la época soviética se han incrementado en los últimos cinco años y, hoy, la tensión de las relaciones ruso-georgianas están en su apogeo.

La dirección política del régimen de Saakashvili proclama que se debe alzar “la bandera de la democracia y del progreso” en las repúblicas postsoviéticas (Ucrania, Azerbaiyán, Armenia etc.), pero dentro de Georgia continúan aplicando el unitarismo y la discriminación racial a la minoría étnica.

Todo eso quedó evidenciado durante la cruel represión a las manifestaciones de los opositores en Tbilisi, la capital de Georgia, cuando la Policía utilizó balas de goma y gases lacrimógenos contra ciudadanos desarmados.

Para poder mantenerse en el poder, Saakashvili inventó un enemigo exterior y ese enemigo ahora se llama Rusia. La base teórica para la creación del enemigo exterior es muy fácil bajo el argumento principal de que todo lo que hace Rusia está dirigido contra Georgia.

Pero, donde se ha equivocado el actual régimen de Georgia es con los Estados Unidos, porque no hay evidencias que ese país esté interesado en la creación de una tensión en la región del Cáucaso.