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  • AFP

Earl recuperó fuerza de huracán al tocar hoy tierra canadiense en la provincia de Nueva Escocia (este), con vientos de 120 km/h y lluvias torrenciales, indicó el Centro canadiense de huracanes.

Earl, debilitado durante anoche y esta madrugada a su paso por el noreste de Estados Unidos, había sido degradado a tormenta tropical por el Centro Nacional de Huracanes (NHC) con sede en Miami. Pero el fenómeno retomó fuerza justo antes de tocar tierra en Nueva Escocia. Según los últimos datos, "Earl es un huracán", explicó John Parker, del Centro canadiense de huracanes.

Parker agregó que el ojo de Earl se ubica ya en el sur de Nueva Escocia, donde unos 80.000 hogares carecían de energía eléctrica. El huracán era esperado en la ciudad de Halifax, capital de Nueva Escocia, en torno a las 13H00 locales (17H00 GMT). Según el sitio del ministerio de Medioambiente de Canadá, se esperaban entre 50 y 70 mm de lluvia en las póximas horas.

Las autoridades canadienses prevén que el ciclón se desplazará hacia el noreste, atravesará la isla Principe Eduardo y pasará cerca del archipiélago de la Magdalena.

Curiosos y turistas observan el paso del huracán
El gobierno decretó medidas de urgencia e instó a la población a permanecer en sus casas y de no aproximarse a la costa. No obstante, los medios locales informaban que turistas y curiosos salían esta mañana para observar el paso del huracán.

Earl dejó fuera de su ruta a los estados estadounidenses de la región de Nueva Inglaterra y la connotada península turística de Cap Code, que no recieron directamente su impacto. "En este momento no tenemos informes oficiales de victimas relacionadas con la tormenta ni informes de daños", declaró Craig Fugate, director de la Agencia federal de control de emergencias (FEMA), a los periodistas.

Pese a la degradación de la tormenta durante su paso por la costa estadounidense, el transporte permanecía limitado desde y hacia Cape Cod y las islas vecinas de Nantucket y Martha's Vineyard, donde pasó sus vacaciones el presidente Barack Obama con su familia una semana atrás.

Los residentes de Carolina del Norte (sureste) se recuperaban del fenómeno, que generó gran oleaje e inundó las rutas en la baja barrera de islas costeras, mientras los fuertes vientos provocaron cortes de energía.

Obama firmó además una declaración de desastre para Carolina del Norte y Massachusetts, ordenando ayuda federal para apoyar los esfuerzos de respuesta a la tormenta.

La temporada de huracanes en el Atlántico norte se desarrolla durante seis meses, entre junio y noviembre, y el punto alto de la estación se ubica entre septiembre y octubre, cuando se forma el mayor número de ciclones.