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Miles de obreros de la construcción, en Panamá, protagonizaron ayer miércoles disturbios en la capital o protestaron en otras ciudades, para exigir un reglamento de seguridad ante el auge en la construcción de rascacielos, en los que murieron 25 constructores en 2007.

Los obreros se tomaron diversas avenidas de Ciudad Panamá, donde se enfrentaban con palos, piedras y varillas de hierro a policías antimotines, que respondieron lanzando gases lacrimógenos, según fuentes de la Policía y sindicales citadas por radioemisoras locales.

El martes, en un confuso incidente resultó muerto el dirigente del Sindicato Único de la Construcción (Suntracs), Airomi Smith, por herida de bala, presuntamente disparada por la policía.

Torrijos trata de calmar ánimos
El presidente Martín Torrijos trató de aplacar los ánimos manifestando su sentir por la muerte del dirigente de Suntracs, y dijo haber ordenado una investigación para esclarecer las circunstancias de su muerte.

Asimismo, funcionarios del gobierno dijeron que el reglamento de seguridad para la construcción de grandes obras será estudiado antes de ser emitido.

El reglamento, que debe ser aprobado por el Consejo de Ministros --según ha anunciado el gobierno--, obligará a nombrar a decenas de inspectores, establecerá comités de vigilancia en los edificios y obligará a todas las constructoras a dotar a los trabajadores de equipos que eviten accidentes.

La jornada de protesta se extendió hacia el mediodía a la provincia de Colón, 70 km al noreste de la capital, donde los obreros cerraron el paso hacia la Zona Libre de Colón, el principal puerto de reexportación de Latinoamérica, en la provincia de Chiriquí, frontera con Costa Rica, y en Coclé (centro) bajo una fuerte vigilancia policial.

Los trabajadores se juntaron en grupos de 100 a 300 obreros en cinco zonas claves de la capital, cerrando calles, improvisando barricadas e impidiendo el tráfico vehicular, incluso en el Corredor Sur, principal autopista que conduce al aeropuerto internacional de Tocumen.

Demandan equipos
de seguridad
Los obreros reclaman al gobierno el reglamento de seguridad debido a las muertes de trabajadores ocasionadas por caídas desde las alturas o sepultados por terraplenes en algunos de los proyectos de construcción de condominios y rascacielos.

El secretario de salud ocupacional del Suntracs, Gregorio Guerrel, dijo a la prensa que cientos de obreros “no reciben equipos de seguridad” o las empresas entregan material defectuoso, usan andamios en mal estado o no colocan mallas de seguridad.

“Un 98% de los proyectos carecen de oficiales de seguridad o medidas de protección” aseguró el principal líder del Suntracs, Genaro López.

López dijo que en 2006 murieron 29 obreros, y en 2007 fueron 25 por caídas desde los rascacielos, por derrumbes y por accidentes debidos a inadecuadas conexiones eléctricas.

Las protestas de este miércoles provocaron un caos vehicular en la capital, y retrasaron la llegada de miles de trabajadores y estudiantes a sus centros laborales y de educación, según reportes de emisoras locales.