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Al menos 14 policías heridos y casi 200 detenidos dejaron los choques entre agentes y obreros de la construcción en Panamá, que pedían un reglamento de seguridad ante el auge de los rascacielos, en cuyas obras fallecieron 25 constructores en 2007.

El ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado, explicó que los agentes antidisturbios fueron heridos con piedras y bastones de acero lanzados por obreros que paralizaron la capital y protagonizaron piquetes y enfrentamientos en las provincias de Chiriquí en la frontera con Costa Rica y en Colón, 70 km al noreste de la capital.

Los obreros se tomaron diversas avenidas de Ciudad Panamá, donde se enfrentaban con palos, piedras y varillas de hierro contra policías antimotines, que respondieron lanzando gases lacrimógenos, según fuentes de la policía y sindicales citadas por radioemisoras locales.

En Colón, cuatro policías fueron heridos de bala en las piernas cuando impedían el cierre de una avenida, informó el Canal Dos de televisión que mostró a los agentes cuando eran ingresados a un hospital.

El sindicato de trabajadores de la construcción, Suntracs, convocó a una marcha hacia la Presidencia de Panamá, al oeste de la capital, para reclamar la renuncia del ministro Delgado y del jefe de la Policía, Rolando Mirones.

Los obreros se manifestaban, además, por la muerte del dirigente sindical Airomi Smith, que se produjo en un confuso incidente en medio de protestas.

El presidente Martín Torrijos ordenó una investigación de la muerte del sindicalista.

Asimismo, funcionarios del gobierno dijeron que el reglamento de seguridad para la construcción de grandes obras será estudiado antes de ser emitido.

El reglamento que debe ser aprobado por el Consejo de Ministros --según ha anunciado el gobierno-- obligará a nombrar a decenas de inspectores, establecerá comités de vigilancia en los edificios y obligará a todas las constructoras a dotar a los trabajadores de equipos que eviten accidentes.

Los obreros reclaman al gobierno el reglamento de seguridad debido a las muertes de trabajadores ocasionadas por caídas desde las alturas o por haber sido sepultados por terraplenes en algunos de los proyectos de construcción de condominios y rascacielos.

El secretario de salud ocupacional del Suntracs, Gregorio Guerrel, dijo a la prensa que cientos de obreros “no reciben equipos de seguridad” o las empresas entregan material defectuoso, usan andamios en mal estado o no colocan mallas de seguridad.

“Un 98% de los proyectos carecen de oficiales de seguridad o medidas de protección”, aseguró el principal líder del Suntracs, Genaro López.

López dijo que en 2006 murieron 29 obreros, y que en 2007 fueron 25 por caídas desde los rascacielos, derrumbes y accidentes por malas conexiones eléctricas.