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  • Agencias

Los presidentes latinoamericanos mostraron apoyo a su colega ecuatoriano Rafael Correa, que resistía desde un hospital un intento de golpe de Estado.

Cuba expresó su "más enérgico rechazo" al "golpe de Estado que se está desarrollando en Ecuador" y emplazó a Estados Unidos a condenarlo para no ser "cómplice", según una declaración leída por el canciller Bruno Rodríguez. Hasta el momento, Washington se limitó a decir que "seguimos de cerca la situación", a través del portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.

Brasil expresó su "total apoyo y solidaridad" a Correa, y reclamó una "respuesta firme y coordinada" del Mercosur, según una nota de la cancillería. El canciller Celso Amorim, de visita oficial en Haití, mantuvo un contacto telefónico con su par ecuatoriano, Ricardo Patiño, y le transmitió el apoyo de Brasil a Correa y a las "instituciones democráticas", agregó.

El gobierno de México, en tanto, expresó en una nota oficial "su preocupación" por la situación en Ecuador, lo que "pueden afectar la vida institucional en ese país hermano". El comunicado de la cancillería también detalla su "pleno respaldo al presidente Rafael Correa".

Desde Santiago, el mandatario chileno Sebastián Piñera expresó tanto a Correa como "al pueblo ecuatoriano, al orden constitucional y a la democracia en Ecuador, el más absoluto y total respaldo de parte de Chile".

Cierran frontera Perú-Ecuador
En tanto, el presidente peruano Alan García ordenó el cierre de su frontera con Ecuador y propuso una reunión de presidentes de Unasur, en apoyo al gobierno de Correa, tras calificar la intentona golpista como una "intromisión de gorilas".

Colombia también manifestó su respaldo al mandatario ecuatoriano, al señalar que "el único gobierno que reconoce es el de Rafael Correa", comentó el vicepresidente Angelino Garzón, mientras que la canciller, María Angela Holguín, declaró esperar que la situación "se normalice lo más pronto posible".

La cancillería de Paraguay destacó "su apoyo a la institucionalidad democrática" y su "solidaridad" con Correa, al tiempo que rechazó "todo tipo de intentos de desestabilización de la democracia".

Las condenas al intento de golpe de Estado en Ecuador también llegaron desde Europa. En Bruselas, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, llamó a preservar el orden constitucional y a la moderación en Ecuador, y manifestó estar "muy preocupada" por los recientes eventos en ese país.

Centroamérica se pronuncia
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, respudió la rebelión de uniformados en Ecuador y expresó el apoyo total de su gobierno al presidente constitucional Rafael Correa. La mandataria comunicó que conversó telefónicamente con su colega ecuatoriano y "le expresó el total apoyo a su gobierno constitucional y categóricamente manifestó su repudio a los hechos que están ocurriendo en estos momentos en Ecuador", señaló un comunicado de la Presidencia.

El gobierno de Guatemala manifestó también su respaldo a la administración del presidente de Ecuador. "Rechazamos cualquier intento de rompimiento del orden constitucional. Damos nuestro total respaldo al presidente Correa, quien fue electo democráticamente", manifestó Ronaldo Robles, secretario de Comunicación Social de la Presidencia de Guatemala.

Recién ocurridos los hechos, el embajador de Ecuador en España, Galo Chiriboga Zambrano, afirmó que la situación que se vive hoy en su país es un "problema absolutamente gremial, que se circunscribe a la policía". No obstante, señaló que "tenemos que estar alerta para que un problema como este no vaya a devenir en una intentona desestabilizadora".

El diplomático subrayó que se trata de "un problema de orden público", motivado por "una protesta gremial" de miembros de la policía por la supresión de algunas remuneraciones adicionales que recibían. Tras señalar la necesidad de "estar alerta" ante la posibilidad de que las protestas desemboquen en "una intentona desestabilizadora", Chiriboga Zambrano destacó la importancia del apoyo al gobierno ecuatoriano recibido de las autoridades de otros países y organismos.

Además, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró que España movilizará "todo su arsenal diplomático" para defender la legalidad constitucional y al Gobierno del país andino.