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  • AFP

El rescate de los mineros chilenos llegó a su fase final sin haber encontrado inconvenientes y más rápido de lo previsto, entre efusivos reencuentros entre los familiares y los mineros, que presentaban aspectos impecables, ante los ojos de una platea global.

Luís Urzúa, de 54 años, subió a la superficie este miércoles y se convirtió en el último de los 33 mineros en ser rescatado tras quedar atrapados desde el 5 de agosto en la mina San José, en el norte de Chile. Urzúa, topógrafo y jefe de turno el día en que se produjo el derrumbe, emergió a las 21H55 (00H55 GMT) luego de recorrer un ducto de 622 m de extensión y 66 cm de diámetro, y se convirtió en el minero que más tiempo pasó encerrado en una mina en todo el mundo.

El minero fue recibido por su hijo, que trató de contener sin éxito la emoción. Tras el rescate de los 33 mineros, quedan 6 socorristas que descendieron a la mina para ayudar a los trabajadores en el proceso, y que serán izados en las próximas horas.

El momento dramático de esta tarde fue cuando emergió Yonni Barrios, de 50 años, en el puesto 21, quien por sus conocimientos de enfermería elaboró informes médicos de sus compañeros y los vacunó contra varias enfermedades. En la boca del ducto estaba su amante, Susana Valenzuela, esperándole a pedido suyo, lo que motivó la ausencia de su esposa. Las dos mujeres habían reclamado ser su pareja después de que fueron descubiertos con vida y llegaron a protagonizar una disputa a golpes en el campamento Esperanza. Yonni y Susana se estrecharon en un romántico beso.

Sin embargo, quien se robó la película fue Mario Sepúlveda, de 39 años, el segundo en salir, quien al emerger, con voz enérgica, gritó "¡viva Chile, mierda! Trajo desde el fondo de la mina rocas que regaló al presidente Sebastián Piñera, y al ministro Golborne, que lo aguardaban a la salida.

"Me agarré de Dios"
"Estuve con Dios y estuve con el diablo. Me agarré de Dios, tomé la mejor mano. Siempre supe que Dios nos iba a sacar", aseveró Sepúlveda, en único minero que ha dado una declaración a la prensa a la que pidió: "no nos traten como artistas ni periodistas; quiero que me traten como minero. Quiero morir amarrado al yugo".

En el hospital de Copiapó, ciudad cercana al yacimiento, al minero se le diagnosticó silicosis, una enfermedad típica de los mineros, la misma que sufre Mario Gómez, de 63 años, el más viejo de los obreros, quien fue encontrado "un poco débil", según una fuente médica. Su esposa Liliana Ramírez, aseguró sin embargó que está "súper bien. ¿lo has visto? ¿No es increíble?", exclamó.

Ambos son los casos más complicados del grupos, al igual que otros dos mineros a quienes se les realizará una cirugía dental "por focos de infección bastantes severos". Pero en general "las cosas van extraordinariamente bien", señaló el ministro de Salud, Jaime Mañalich. "No tienen infecciones en la piel, ni micóticas ni bacterianas. Hace un rato estaban sentados comiendo felices de la vida", expresó también pidiendo no ser citado. "Lo que sí es que se los ve con grandes ganas de contar. Están muertos por contar", señaló.

Prolongados abrazos
El primer minero en emerger del largo ducto de 622 metros pasada las 00H00 de hoy (03H00 GMT) fue Florencio Avalos, de 31 años. Al salir se fundió en un emotivo abrazo con su hijo Bairon, de 7 años, que estalló en llanto al ver a su padre. Un prolongado abrazo a su madre le dio también el minero Daniel Herrera, de 27 años, el decimosexto del grupo en dejar en encierro y el último de los 10 considerados "débiles" en ser rescatado, por sus condiciones físicas y de salud.

El orden de salida se estableció siguiendo un protocolo de rescate según el cual los más hábiles debían salir primero, luego los lábiles o frágiles, y por último los más fuertes, capaces de soportar la ansiedad por más tiempo. El presidente Sebastián Piñera comandó toda la operación de rescate, y durante la mañana recibió la visita del presidente Evo Morales, que viajó a Chile para repatriar a su compatriota Carlos Mamani, de 23 años, el único emigrante del grupo.

Pero tras ofrecerle un trabajo en Bolivia, el Mamani no decidía aún se aceptaba o no su ofrecimiento. "Este es un rescate que no tiene parangón en la historia de la humanidad. Nunca antes se había intentado un rescate así", apuntó Piñera.

El rescate es cubierto por unos 2.000 periodistas que se instalaron en el Campamento Esperanza, montado en las afueras de la mina.  "Me quedo aquí hasta que salga el último", señaló Edwin Mitamita, amigo del boliviano Mamani, uno de los primeros mineros en salir.

Los rescatistas han logrado sacar a la superficie a 30 de los 33 obreros que permanecían atrapados desde el 5 de agosto en la mina San José, en Copiapó, en el norte de Chile. Los últimos rescatados  son Juan Aguilar Bustos de 40 años, quien en una de sus misivas expresó que deseaba salir pronto para pasar más tiempo con su hija y Raul Bustos, quien sobrevivió al último terremoto de Chile.

--------------------------- El mundo cautivado
Los medios del mundo, incluyendo CNN International, la británica Sky News, las francesas iTele y BFM así como la europea Euronews emitieron el drama en tiempo real. Mientras las cámaras filmaban el exterior de la mina, los espectadores también podían observar difusas imágenes de los mineros aguardando su rescate en la profundidad de la mina.

El destino de estos 33 hombres, que quedaron atrapados el pasado 5 de agosto a casi 700 metros bajo tierra sin que se supiera de ellos por 17 días, se convirtió en una historia de interés humano apasionante. Cuando ya algunos los daban por muertos, e incluso se comenzaba a respirar el duelo, una nota atada a una sonda de perforación trajo la buena nueva el 22 de agosto: "Estamos bien en el refugio los 33".

Millones de personas de todas partes del globo, desde mineros hasta jefes de Estado, siguieron la peripecia en este remoto lugar de Chile, para intentar comprender la pesadillesca existencia de estos hombres atrapados en las entrañas de la Tierra, y la angustia de sus familias. La dimensión épica de esta historia de supervivencia para todo el mundo la dan las imágenes en vivo transmitidas desde el lugar de los hechos para telespectadores en Nueva York, Sydney, Londres o Tokio.

La BBC transmitió imágenes de la operación y en la parte inferior de la pantalla aparecía un sobreimpreso animado con titulares relacionados con los familiares y líderes chilenos, que esperaban a los obreros como héroes nacionales. La principal red de televisión de Japón también ofreció su cobertura en vivo, con los perfiles de los 32 chilenos y un boliviano, que antes de hacer contacto con los rescatistas en el exterior, sobrevivieron los primeros 17 días bajo un estricto racionamiento de comida.

Médicos japoneses discutieron sobre las complicaciones de salud que podrían sufrir los mineros, mientras que las estaciones de noticias, sitios en internet y radios de Australia dedicaron una cobertura sin escalas sobre la dramática operación. "Se suponía que era mi día libre (...) pero mis ojos están pegados a la pantalla de la computadora con la transmisión en vivo del rescate", escribió a la BBC el profesor de inglés Tetsuro Umeji, en Kudamatsu City, Japón. "¡Absolutamente increíble! ¡Felicitaciones, Chile! Mantendré los dedos cruzados hasta que salga a la superficie el último de los 33 mineros", agregó.

En Europa, la televisión austríaca tenía un programa especial dedicado al rescate -algo poco común para eventos extranjeros- y en Holanda el principal diario AD le dedicaba sus tres primeras páginas.

En el mundo de habla hispana, la operación de salvamento dominó los canales de noticias y sitios en internet. Univisión también activó un sitio con imágenes en vivo, mientras que la página virtual del diario chileno La Tercera tiene un dispositivo que agrega sobre una barra el rostro de los mineros que van siendo rescatados o los son trasladados al hospital.

El interés que desató la noticia, con la llegada de unos 2.000 representantes de la prensa internacional, superó a los responsables de los medios que se quedaron sin acreditaciones, al punto de que tuvieron que hacer escarapelas a mano para reporteros que llegaban desde lugares tan lejanos como China o Turquía. La agencia de noticias china Xinhua y la televisión estatal informaban desde el lugar, y portales de noticias diseñaron secciones especiales para informar sobre el desarrollo del rescate.

La cadena árabe Al-Jazeera, en inglés, tenía destacado en el lugar a un corresponsal, y actualizaba su sitio en la página de microblogueo Twitter.