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  • AFP

Unos 13 oficiales y suboficiales de la Policía de Ecuador podrían ser separados de la institución luego de que hoy fueran suspendidos de sus funciones por su presunta participación en la rebelión policial del 30 de septiembre.

Siete coroneles, cuatro capitanes, un teniente y un subteniente fueron puestos en disponibilidad -un paso previo a su retiro de la institución-, informó un portavoz de la Policía. "Son 13 oficiales los que han sido colocados a disponibilidad" de la comandancia, señaló la fuente que pidió no ser identificada.

Explicó que la medida podría derivar en la separación de los uniformados de la institución si se comprueba una conducta inapropiada de los mismos durante la revuelta, que fue denunciada como un intento de golpe de Estado por el presidente Rafael Correa y la Organización de Estados Americanos.

La suspensión fue ordenada ayer por los Consejos de Generales y Superior de la Policía, añadió la fuente, explicando que los agentes enfrentan procesos internos en el organismo, además de las indagaciones que realiza la justicia ordinaria y la Fiscalía.

Cambios en la cúpula policial
La medida coincidió con el anuncio de recientes cambios en la cúpula de la Policía, cuyo jefe máximo, general Patricio Franco, fue designado por el mandatario en medio de la crisis ocasionada por la rebelión, que dejó 10 muertos y 274 heridos. Se designó a los jefes de las unidades de inteligencia, antinarcóticos, control de migración, entre otros, informó la institución en un comunicado.

El 6 de octubre Correa anunció una depuración en la Policía, de 42.000 miembros, argumentando que "hay un núcleo duro que hará cualquier cosa para seguir mandando en el país y hacer lo que se les da la gana". "Tenemos que sancionarlos con toda la firmeza de la ley", advirtió.

Durante la revuelta, el gobernante fue agredido y retenido por manifestantes en un hospital de Quito, siendo rescatado en un operativo militar que implicó el cruce de disparos con los insurrectos. Correa sostiene que unos 1.000 policías participaron en la insubordinación, en la que se "intentó" asesinarlo. "Se intentó atentar contra la seguridad de los funcionarios, empezando por el presidente", manifestó días después de la violenta protesta.

Asimismo la semana pasada, un juez penal ordenó el arresto de otros 15 policías -incluido un coronel que era el jefe de la escolta legislativa- y un político por su presunta participación en la revuelta, que fue denunciada por el presidente Rafael Correa y la OEA como un intento de golpe de Estado.

Instauran consejos disciplinarios
Paralelamente ayer, la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) instauró consejos disciplinarios contra unos 160 militares para establecer si participaron en las protestas. La FAE indicó que los procesos se iniciaron en el marco de una indagación interna después de que decenas de sus miembros bloquearon la pista del aeropuerto de Quito, suspendiendo las operaciones, y protestaron en las afueras del ministerio de Defensa el día de la sublevación policial.

"De acuerdo a la gravedad de la falta, se establecerá lo que deberán cumplir", explicó una fuente de la FAE, que no precisó los rangos de los militares.