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  • EFE

El papa Benedicto XVI hizo hoy un llamamiento para que surja una nueva generación de católicos que entren en el mundo de la política "sin complejos de inferioridad" y afirmó que los políticos no deben buscar el propio bienestar sino el bien común de la sociedad a la que sirven.

El Pontífice hizo estas manifestaciones en el mensaje que envió a la Iglesia italiana, reunida en la sureña Reggio Calabria con motivo de la 46 Semana social de los católicos italianos, hecho público por el Vaticano.

"Renuevo mi llamamiento para que surja una nueva generación de católicos, personas renovadas interiormente que se comprometan en la política sin complejos de inferioridad. Esa presencia no se puede improvisar, sino que es necesaria una formación intelectual y moral que partiendo de la gran verdad alrededor de Dios, el hombre y el mundo ofrezca juicios y principios éticos en aras del bien de todos", afirmó.

El Papa agregó que esos cristianos no deben ceder ante el egoísmo, la avidez y el afán de hacer carrera, sino que tienen que ser coherentes con su fe y conocedores de las dinámicas sociales y culturales para asumir responsabilidades en aras del bien común. En su mensaje, Benedicto XVI también pidió a los creyentes y a todos los hombres de buena voluntad que acojan a los inmigrantes "con generosidad" y que hagan "todo lo posible" para integrarlos en sus países.

"Pido que se haga todo lo posible para erradicar las situaciones de injusticia, miseria y conflictos que empujan a tantas persona a emprender el camino de éxodo. A la misma vez pido que se promuevan las condiciones para la integración de esas personas que con su trabajo y tradiciones contribuyen a la construcción de una sociedad mejor de la que han dejado", expresó el Papa.

Benedicto XVI denunció asimismo que la crisis financiera mundial, propiciada según ha dicho en numerosas ocasiones por falta de ética, está impidiendo a los jóvenes acceder al mundo del trabajo y enraizarse en sus propios territorios.

El Papa pidió a los gobiernos que "reconozcan y apoyen con fuerza" a las familias y denunció que no se valora lo suficiente el papel de la mujer en la sociedad. Benedicto XVI volvió a defender la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, así como la salvaguardia de la naturaleza.