•   JERUSALÉN  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Israel anunció nuevas licitaciones en Jerusalén Este, provocando la indignación de los palestinos, que acusaron al Estado hebreo de "liquidar toda posibilidad de reiniciar las negociaciones" de paz.

El ministerio israelí de la Vivienda decidió lanzar licitaciones para la construcción de 238 alojamientos destinados a la población judía en dos barrios de colonización de Jerusalén Este, Ramot y Pisgat Zeev, según los medios de comunicación israelíes. Se trata de las primeras licitaciones desde el 26 de septiembre, cuando expiró la moratoria de diez meses sobre las nuevas construcciones en las colonias de Cisjordania.

El principal negociador palestino, Saeb Erakat, acusó al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu de obstinarse a "liquidar toda posibilidad de reiniciar las negociaciones" y pidió la intervención de Estados Unidos, que ya está movilizado para tratar de resolver el contencioso sobre la colonización en Cisjordania.

Aunque la moratoria no concernía a Jerusalén Este, ocupada y anexada por Israel desde junio de 1967, el gobierno israelí había evitado lanzar licitaciones en los barrios de colonización de esta ciudad durante los últimos meses. "Condenamos firmemente esta decisión y llamamos a la administración estadounidense a considerar al gobierno israelí responsable del fracaso de las negociaciones y del proceso de paz debido a su obstinación en liquidar toda posibilidad de reiniciar las negociaciones", declaró Erakat.

Por su parte, Nabil Abu Rudeina, portavoz del presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas, pidió a la comunidad internacional que presione para obtener "un cese de la colonización en todas sus formas".

Los palestinos consideran que la continuación de la colonización en Cisjordania, incluyendo a Jerusalén Este, prejuzga el resultado de las negociaciones y compromete la viabilidad de su futuro Estado. "Este anuncio es claramente un gesto político destinado a obstaculizar la reanudación de las negociaciones de paz con los palestinos", declaró Hagit Ofran, una responsable del movimiento Paz Ahora, opuesto a la colonización.

Según el diario israelí Yediot Aharonot, el gobierno dio su autorización después de haber informado al respecto a las autoridades norteamericanas, que presionan para reducir la magnitud de las obras previstas. En marzo pasado, este ministerio anunció un importante proyecto de construcción en otro barrio del sector oriental de la ciudad, en plena visita del vicepresidente norteamericano Joe Biden, encolerizando a Estados Unidos.

Esperan nueva moratoria bajo intervención de EU
Benjamin Netanyahu se vio obligado a presentar sus "excusas" por el momento elegido para dicho anuncio. Mahmud Abas indicó que esperaba que Estados Unidos convencería a Israel de decretar una nueva moratoria sobre la colonización, como él exige para continuar las conversaciones. "¿Por qué no esperar que Estados Unidos logre convencer a Israel de detener la colonización, lo que no es pedir demasiado, por el contrario, ya que esto se refiere únicamente a la cuestión de la colonización", declaró Abas, recordando que la colonización era "ilegal".

La Liga Arabe ratificó el 9 de octubre la posición de Abas, pero otorgó un plazo de un mes a Estados Unidos para resolver el diferendo sobre la colonización. En caso de un bloqueo persistente, la Liga Arabe podría verse obligada a pedir a las Naciones Unidas que reconozca un Estado palestino, advirtió el viernes el ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Ahmed Abul Gheit.

Israel considera a Jerusalén como su capital "eterna e indivisible", mientras que los palestinos quieren establecer la capital de su futuro Estado en el sector oriental. Unos 270.000 palestinos viven en Jerusalén Este, donde aproximadamente 200.000 judíos israelíes están instalados en unos 12 barrios nuevos.