•   PEKÍN, AFP  |
  •  |
  •  |
  • END

Veinte mineros murieron y otros 17 se encuentran aún atrapados en el fondo de una mina de carbón en el centro de China a causa de una explosión, anunció el gobierno chino.

Una explosión de metano afectó la mina, situada en el centro de Henan, precisó la agencia China Nueva, añadiendo que las operaciones de socorro continuaban.

En el momento de la explosión 276 mineros se encontraban trabajando en la extracción del carbón, mineral que permite generar 70% de la energía del país.

Tras el accidente, 239 mineros lograron regresar a la superficie, pero se hallaron 20 cadáveres, mientras que las 17 personas restantes permanecían desaparecidas y los socorristas siguen buscándolas, según la Agencia Nacional para la Seguridad en el Trabajo.

La mina situada en la localidad de Yuzhu es una copropiedad de la empresa pública China Power Investment Corp., y de otra compañía, precisó China Nueva.

Las minas chinas tienen la reputación de ser las más peligrosas del mundo a causa de negligencias en materia de seguridad y de corrupción, así como por una exigencia de producción cada vez mayor. El año pasado, 2,631 personas murieron en estas minas.

Critican seguridad en minas chinas

La cuestión de la seguridad en las minas chinas resurgió con el rescate espectacular, el miércoles pasado, de los 33 mineros que permanecieron encerrados bajo tierra en Chile durante 69 días. Las operaciones de rescate en Chile fueron difundidas en directo por la televisión estatal china.

El miércoles, varios internautas chinos criticaron la falta de seguridad de las minas de su país. “Qué suerte tiene la gente nacida en Chile... si hubiese ocurrido aquí, habríamos sepultado definitivamente a los vivos y a los muertos”, manifestó un usuario de Internet en el popular portal web sohu.com.

“La operación de rescate en Chile ha humillado a China. Piensen en esto: ¿cuántos trabajadores chinos han muerto en desastres mineros?”, comentó otro.

China afirma desde hace varios años que intenta modernizar sus minas para controlar las emanaciones de gas, sobre todo las de metano, un gas contaminante que además provoca explosiones.

Todos los años, el gobierno destina unos 200 millones de euros de subvenciones para las minas que utilizan tecnologías para captar el metano, según el Instituto Chino de Información sobre el carbón.

Las autoridades centrales también lanzaron hace algunos años una campaña de cierre de pequeñas minas a menudo ilegales, donde se produce la mayoría de los accidentes mortales. Sin embargo, muchas de ellas siguieron funcionando debido a la corrupción de las autoridades locales.

A principios de julio pasado, el primer ministro Wen Jiabao había ordenado que los jefes de las minas bajaran a los socavones junto a los mineros, en un nuevo intento por mejorar la seguridad.

“Los dirigentes de las empresas deben (...) bajar a los pozos junto a sus obreros”, según él.