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  • EFE

Una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) lamentó hoy que nadie del Gobierno de Bolivia quiera recibirla para discutir las denuncias de amenazas a la libertad de expresión en dos artículos de una nueva ley contra el racismo.

El presidente del Instituto de Prensa de la SIP y director del diario La República de Perú, Gustavo Mohme, expresó que la delegación, que llegó hoy a La Paz, entiende que el presidente boliviano, Evo Morales, no pueda atenderlos, porque viaja mañana a ese vecino país, pero que otras autoridades podrían recibirlos para explicar sus puntos de vista.

"Sería lamentable que no defiendan por lo menos su postura", afirmó Mohme tras reunirse en La Paz con periodistas de la ciudad oriental de Santa Cruz, donde realizaron hasta el domingo una huelga de hambre de dos semanas para pedir a Morales respeto a la libertad de prensa.

Horas antes, el mandatario afirmó que no tenía tiempo para la cita con la SIP y negó que en Bolivia esté en peligro la libertad de expresión, como han denunciado varias organizaciones de editores y periodistas, quienes reclaman a Morales que cambie los artículos 16 y 23 de la ley antirracista que promulgó la semana pasada.

El artículo 16 fija sanciones económicas e incluso el cierre de medios que publiquen lo que el Gobierno considere "ideas racistas y discriminatorias", y el 23 establece que los periodistas y dueños de medios acusados de racismo no podrán acogerse a fuero alguno al ser procesados.

La misión de la SIP está formada, además de Mohme, por Claudio Paolillo, director de Búsqueda, de Uruguay, y vicepresidente regional de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, y el argentino Ricardo Trotti, director de Libertad de Prensa de la SIP.

Ministros, viceministros y senadores oficialistas han rechazado reunirse con los enviados de la SIP, que aún están solicitando un encuentro con dos diputados que impulsaron la norma antirracista.

"Nosotros queremos hablar especialmente con los miembros el Gobierno, así sea con diputados o senadores, porque de ese modo podemos hacer un cuadro completo de la situación y podemos plantear nuestras inquietudes respecto a la ley", insistió Paolillo.

La misión también se reunirá con jerarcas de la Iglesia Católica, con directivos de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), con legisladores de la oposición y con el Defensor del Pueblo, Rolando Villena.

Las organizaciones de la prensa boliviana han protestado en las dos últimas semanas de diversas formas contra los dos artículos polémicos de la ley antirracista, que llaman "artículos-mordaza", incluso con huelgas de hambre de decenas de informadores. Los editores y periodistas han aclarado que están en contra del racismo, que no objetan toda la ley sino los artículos que amenazan a la libertad de expresión, y rechazan las acusaciones de Morales de que son racistas porque critican esa norma.